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Romanos VII: ¡Terminamos la Epístola a los Romanos!

Los capítulos finales de esta epístola, son un epílogo, redundando en la idea de la UNIDAD, y de hacer COMUNIDAD, a pesar de las diferencias.

Hace partícipe a los romanos de sus intenciones de viajar y de sus planes, pidiéndoles oración.

Cómo curiosidad, el capítulo 16 no aparece en algunos manuscritos, y está repleto de saludos, y recomendaciones de hermanos y hermanas, con nombre propio, (reconocimiento) haciendo varias menciones a mujeres que son y han sido muy útiles para la obra.

Acaba el capítulo 16, con una doxología (oración), resumen del plan de Dios: nuestra SALVACIÓN, por medio de Cristo, que implica una respuesta por nuestra parte: 

¡ALABANZA A DIOS!


Esta Epístola a los Romanos, ¡es un pozo teológico, que nunca se seca! Cada vez que leemos esta carta, aprendemos más, agradecemos más la gracia y la justificación, que por medio de Jesús Dios nos da.

El Señor, no nos ahorra las consecuencias de nuestros pecados, pero su amor es capaz de CONCILIAR, nuestra libertad con Su salvación.
Dios, nunca viola nuestra libertad, y cuando la usamos de manera inadecuada, ¡pagamos las consecuencias! pero Él, con ternura nos recoge, y: ¡nunca se cansa!

Esta Carta, es un tratado importantísimo para la iglesia, para que propiciemos el respeto mutuo, y la unidad, a pesar de nuestras diferencias y seamos ejemplo y testimonio para los que aún no han creído.




Romanos VI: La voluntad de Dios. II















Llegando al final de la carta a los Romanos, continuamos con la sección de la VOLUNTAD de Dios.

¡Los capítulos 13 y 14, y también los primeros versículos del 15, 

¡no son fáciles!; 

debemos conocer bien el contexto en el que se movía la iglesia en Roma a la que Pablo, dirige esta carta. Estaba formada por judíos conversos al cristianismo que convivían con -gentiles o paganos recién convertidos al cristianismo- y que no arrastraban las tradiciones y costumbres judías, pero para los judeo-cristianos, el cumplimiento de la Ley, era muy importante y les costaba  entender la idea de la JUSTIFICACIÓN de sus pecados solo por la GRACIA

En estos capítulos, Pablo insta a practicar cosas tan obvias como el no juzgar al hermano, y a no ser tropiezo para los que no piensan igual, animando a ser todos de un mismo sentir. 

Pablo distingue entre los fuertes y los débiles; estos últimos, tenían muy arraigada la Ley del Antiguo Testamento en su forma de vivir, y les costaba aceptar LA GRACIA de la salvación, sin devolver a Dios, nada a cambio... por eso, persistían en las tradiciones y costumbres de la Ley.

Ser todos de un mismo sentir, significa tener claro que:

 la última norma de la ley, es EL AMOR, 

Ser del mismo sentir, no significa pensar igual, o darle más o menos importancia al cumplimiento de unas cosas que otras... por lo tanto, los que deseaban cumplir las leyes judías, como por ejemplo; -comer o no, ciertas cosas-, debían respetar CON AMOR al que pensaba de esa manera. 

Pablo también habla en esta sección del REINO DE DIOS, y explica que vivir en los valores del Reino, no es la manera en las qué hacemos las cosas, sino cómo las hacemos: SIRVIENDO en JUSTICIA, PAZ y GOZO a los demás, buscando la mutua edificación, ya que el principio moral supremo es poner al otro, en primer lugar, respetando su conciencia.

Pablo nos anima a ¡DAR DE GRACIA!, como nosotros, 

hemos recibido de GRACIA.

¡Ya advertí que Romanos son: ¡PALABRAS MAYORES!

Romanos V: La voluntad de Dios. I














Todas las cartas de Pablo, tienen claramente dos partes que forman su estructura: la primera parte, es teológica y una segunda parte es una parte práctica, o exhortación a que los seguidores de Cristo seamos coherentes con lo que hemos creído.

Los capítulos 12 y 13, inician estas exhortaciones de Pablo, en un tono sumamente pastoral, animándonos a que cumplamos la Ley, de manera muy práctica: ¡AMANDONOS!, y a que seamos una comunidad que se diferencie con nuestro testimonio, de la sociedad en la que a cada uno nos toque vivir.

No hay otra respuesta posible para los que hemos creído en Jesús, que entregar nuestras vidas: 

"Por eso, hermanos míos, ya que Dios es tan bueno con vosotros, os ruego que dediquéis toda vuestra vida a servirle y a hacer todo lo que a él le agrada. Así es como se le debe adorar.

 Romanos 12:1

Hacer la voluntad de Dios, es el centro de esta sección, y a lo que Pablo nos insta desde el principio del capítulo 12:

"Y no viváis ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambiad de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo que es bueno, agradable y perfecto."

                          Romanos 12:2

En el capítulo 13, Pablo se dirige a la comunidad, a la iglesia, ya que somos ¡el nuevo Israel!, ¡llevando por bandera los valores del Reino de Dios en nuestra manera de vivir!

¡Apasionantes estos dos capítulos de Romanos! Te animo a leerlos en diferentes traducciones y ¡disfrutar de semejante enseñanza!

Romanos IV: El plan de Dios...

Los capítulos del 9 al 11 de la Carta a los Romanos, nos hablan del PLAN DE DIOS, que puede resumirse en una frase:

"Dios hace justicia a los injustos de manera JUSTA" 

John Stott. (La cruz de Cristo, pag 234)

y Dios, no solo elige a una persona, elige a una comunidad para justificar y relacionarse con Él, (Israel; fue el pueblo escogido en el Antiguo Testamento, y toda la Iglesia, -judíos y gentiles-, tras el sacrificio de Jesús).

Podemos ver en el Antiguo Testamento, como Dios hizo innumerables pactos con Su pueblo para restablecer la relación con Él después de romperse con el pecado original, pero también, innumerables veces el ser humano fallaba, y no cumplía su parte del pacto... pero Dios continuó con Su "PLAN" de SALVACIÓN para nosotros, propiciando el sacrificio de Cristo, restableciendo así la relación rota por el pecado, y nuestra parte la resume a la perfección: Romanos 10: 9

"... si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo." 

Pablo, cierra brillantemente esta sección en el capítulo 11:36, rindiendo adoración a ese Dios JUSTO que no se cansó de utilizar el plan A o B o C... con nosotros, hasta llegar a Cristo:

"Porque de Él, y por Él, y para Él, son todas las cosas. A Él sea la gloria por los siglos. Amén."

Romanos IV, capítulo 8: ¡Mi favorito!


Veíamos ayer la "flojedad" del ser humano en el capítulo 7 de la Carta a los Romanos, donde el "gran Apóstol Pablo", reconocía su incapacidad para no pecar, haciendo lo malo que no quería hacer... (eso nos suena a much@s...), Pablo hace una perfecta radiografía de las contradicciones del ser humano, pero ¡gracias a Dios, que después del capítulo 7, llega el 8!: ¡CUMBRE de la carta a los Romanos! lleno de ESPERANZA:

"Por lo tanto, los que vivimos unidos a Jesucristo no seremos castigados. Ahora, por estar unidos a él, el Espíritu Santo nos controla y nos da vida, y nos ha librado del pecado y de la muerte."

Romanos 8:1-2

y la clave está en los versículo 14 y 15:

"Todos los que viven en obediencia al Espíritu de Dios, son hijos de Dios.  Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no nos esclaviza ni nos hace tener miedo. Por el contrario, el Espíritu nos convierte en hijos de Dios y nos permite llamar a Dios: «¡Padre!»"

Gracias a la obra de Jesús en la cruz a nuestro favor, conseguimos restablecer la RELACIÓN con Dios, ¡una relación de FAMILIA!

La ira de Dios, por nuestra desobediencia, es calmada por Su justicia, repleta de amor por nosotros y, cubierta por Su GRACIA, que nos llega y ¡nos justifica! 

Termina el capítulo 8, con esas preguntas retóricas, y sus respuestas que nos llenan de paz y confianza:

"¿Quién puede acusar de algo malo a los que Dios ha elegido? ¡Si Dios mismo los ha declarado inocentes! ¿Puede alguien castigarlos? ¡De ninguna manera, pues Jesucristo murió por ellos! Es más, Jesucristo resucitó, y ahora está a la derecha de Dios, rogando por nosotros. ¿Quién podrá separarnos del amor de Jesucristo? Nada ni nadie. Ni los problemas, ni los sufrimientos, ni las dificultades. Tampoco podrán hacerlo el hambre ni el frío, ni los peligros ni la muerte.

En medio de todos nuestros problemas, estamos seguros de que Jesucristo, quien nos amó, nos dará la victoria total. Yo estoy seguro de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la vida ni la muerte, ni los ángeles ni los espíritus, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes del cielo ni los del infierno, ni nada de lo creado por Dios. ¡Nada, absolutamente nada, podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado por medio de nuestro Señor Jesucristo!"

Romanos III: La justicia y la GRACIA de Dios.

La siguiente sección de la epístola de Romanos, nos habla sobre la JUSTICIA y la GRACIA de Dios desde el capítulo 3:21 al 8.

"Por cuanto TODOS pecaron, 

y están destituidos de la gloria de Dios"

Romanos 3:23

o lo que es lo mismo, en la versión de la Biblia  al Lenguaje Actual:

"Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios."

¡Nadie!, nadie nos libramos de pertenecer a alguno de los tres grupos de personas que nombramos ayer; (inmorales, moralistas o judíos), ¡todos hemos pecado y seguimos pecando!, pero:

¡HAY LUZ AL FINAL DEL CAMINO!

"Pero Dios nos ama mucho, y nos declara inocentes sin pedirnos nada a cambio. Por medio de Jesús, nos ha librado del castigo que merecían nuestros pecados.  Dios envió a Jesucristo para morir por nosotros. Si confiamos en que Jesús murió por nosotros, Dios nos perdonará. Con esto, Dios demuestra que es justo y que, gracias a su paciencia, ahora nos perdona todo lo malo que antes hicimos. Él es justo, y sólo acepta a los que confían en Jesús.

Romanos 3:24-26 

Después de leer esto: ¿no te quedas más tranquil@? 

No IMPORTA el grupo de "malas personas", al que pertenecemos, ¡todos somos pecadores!, y SOLO CRISTO nos permite "desmarcarnos" de ese grupo. ¿Lo crees? pues:

Pide perdón, y: 

¡CONFIA!

Mañana, -no tengo mas remedio- que dedicarme en exclusiva al capítulo 8 de la Carta a los Romanos...

Romanos II: "La ira de Dios..."


El título del post de hoy, soy consciente de que no es muy "sugerente...", pero debemos entender que si Dios es justo, no puede permanecer "indiferente" ante la maldad del ser humano... y después de dar a Israel, Su pueblo elegido, mil y una oportunidades de acercarse a Él, no le quedó más remedio que enviar a Su hijo a morir por nosotros y que así pudiéramos ser:

 ¡Justificados por la fe!,

que es el

TEMA CENTRAL DE LA CARTA A LOS ROMANOS.

Toda la carta, está basada en el versículo de Habacuc 2:4

"El justo, por la fe vivirá"

La primera parte de esta epístola a los Romanos, nos habla sobre la ira de Dios, y abarca desde el capítulo 1 al 3, y afirma que TODOS estamos sometidos al pecado, y podemos distinguir tres tipos de personas:

-Los INMORALES: personas hedonistas, "sin ley" y que solo buscan su bien, exentos de cualquier principio moral.

-Los MORALISTAS: Conocen la ley de DIOS, pero por sus obras, no pueden alcanzar la salvación, (imposible en sus fuerzas), e incluso legalistas con los demás, cuando ellos, son incapaces también de cumplir la ley.

-Los JUDÍOS: Aunque fueron el pueblo elegido por Dios, y conocen su ley, -Pablo dice-, que no son mejores que los gentiles.

Mañana, ¡SEGUIMOS! y hablaremos de la justicia y la gracia de Dios.

Epístola a los Romanos. I: La Carta más influyente...

Antes de iniciar la Carta a los Romanos, (¡palabras mayores!) empezamos con una sonrisa... 

Como en todas las instituciones que “se precien”, en Academia de la Biblia, los estudiantes, tenemos exámenes y trabajos... Os presento mi “tarea” sobre el Evangelio: ¿Cuál es tu favorito? (dispongo de 1 minuto...)


Después de ver el EVANGELIO
desde cuatro puntos de vista, empezamos con las EPÍSTOLAS. 




La Carta a los Romanos, es la carta más larga del Nuevo Testamento. Su autor, es el Apóstol Pablo, pero no fue él, quien escribió la epístola... ¡fue TERCIO!, un amanuense: persona que tenía por oficio copiar escritos, pasarlos a limpio y escribir lo que le dictaban. Romanos 16:22

Romanos, es la primera de las epístolas. El orden de su ubicación en el Nuevo Testamento, viene dada por su longitud; no fueron ordenadas por la fecha en la que se escribieron, -y en el caso de Romanos-, fue redactada sobre el año 55 d.C.

La carta a los Gálatas es un resumen de Romanos, aunque hay críticos que piensan que Gálatas fué escrito primero y la carta a los Romanos, es una ampliación de ella.

Es la epístola "favorita" de la cristiandad, y es que en su contenido, encontramos la respuesta a muchas de las preguntas que nos hacemos cuándo nos acercamos a Dios, y necesitamos razones para decidir si vamos a confiar o no en Él:

-¿Para que vino Jesús? Romanos 1:1-17

-¿Cómo somos justificados? Romanos 3: 21-31

-¿Confirma el Nuevo Testamento, lo dicho en el Antiguo Testamento? Romanos 4: 1-25

-Debemos seguir las Leyes del Antiguo Testamento para no pecar? ¿Qué papel desempeña la GRACIA? Romanos 7:1-25

-¿Cómo podemos vivir vidas santas, siendo pecadores? Romanos 8:1-39

Esta carta fue decisiva para grandes hombres de Dios como San Agustín de Hipona, Lutero o Barth. Romanos, es una oda a la GRACIA.

Pablo repite en varias ocasiones en esta epístola, que judíos y gentiles son IGUALES delante de Dios, y que Jesús, ¡murió por todos!

Mañana, ¡más!