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Sobre la Justicia de Dios...

 Salmos 7

Oración pidiendo justicia

Lamento de David dirigido a Dios por lo que le hizo un hombre de la tribu de Benjamín, que se llamaba Cus.

Mi Dios, en ti confío;
¡sálvame de los que me persiguen!,
¡líbrame de todos ellos!
 


Si no me salvas, acabarán conmigo;
me despedazarán como leones
y nadie podrá librarme de ellos.
 
 ¿Qué daño les hice?, ¿qué mal cometí? 
 
¿acaso le hice daño a mi amigo? ¿acaso le quité algo a quien me maltrata sin razón?
 
 Si es así,
deja que mi enemigo
me persiga y me alcance;
deja que me arrastre por el suelo
y que me ponga en vergüenza.
 


¡Siéntate ya en tu alto trono,
y rodeado de las naciones,
declárame inocente!
¡Enfréntate a la furia de mis enemigos
y muéstrales tu enojo!
 
 eres el juez de los pueblos:
¡júzgame y dicta mi sentencia,
pero toma en cuenta que soy inocente!
 
Tú eres un Dios justoy conoces nuestros pensamientos:
¡acaba, pues, con los malvados,
para que ya no hagan lo malo,
pero dale tu apoyo a la gente honrada!
 
 tú me das tu protección; me proteges como un escudo.
Tú salvas a la gente honrada.



 

Tú eres un juez justo

y siempre castigas a los malvados.
 
Si éstos no se arrepienten, tú afilarás tu espada y prepararás tu arco.
 
Ya tienes listas tus armas de muerte;
¡ya tienes listas tus flechas de fuego!
 
 


Planea el crimen, lo comete y luego niega haberlo cometido.
 
Ha hecho un hoyo muy profundo,
pero en ese mismo hoyo caerá,
 
y sufrirá las consecuencias de su violencia y maldad.
 


Alabaré a Dios porque es justo.
¡Yo le cantaré himnos al Dios altísimo!
Dios mío,
Dios mío,
Tú, Dios mío,
Dios mío,


¡Fíjense en el malvado!
Yo, en cambio,alabaré a Dios porque es JUSTO,

 ¡Yo, le cantaré himnos al Dios altísimo!


¡Dime si no te identificas con las palabras de David de este Salmo!, ¿Quién no le ha pedido a Dios que le haga justicia ante quién o quienes le hacen daño?

Los Salmos, son poemas, canciones que el ser humano dirige a Dios: para alabarle, para pedirle, para quejarse... y si los estudiamos con cuidado, vemos que nos dirigimos a Dios desde el punto de vista HUMANO, y en el Salmo 7, lo vemos muy claramente, cuando le pedimos a Dios que HAGA JUSTICIA, al modo humano, y no alcanzamos a entender que la JUSTICIA DE DIOS, poco tiene que ver con la humana...

Y es que nuestra justicia, tiene unos "ingredientes", -muy humanos-: va cargadita de ira, con unas gotas de venganza y la intención de decir la última palabra saliendo victoriosos de la afrenta que nos ha producido el dolor, (nosotros somos los buenos y nuestros enemigos; los malos...) "Dios mío, ¿qué daño les hice?, ¿qué mal cometí?
¿Acaso le hice daño a mi amigo? ¿Acaso le quité algo a quien me maltrata sin razón?" Salmos 7:4-5
También tenemos la tendencia a decirle a Dios, en la manera en la que tiene que actuar para defendernos... "Dios mío, ¡siéntate ya en tu alto trono, y rodeado de las naciones, declárame inocente¡Enfréntate a la furia de mis enemigos y muéstrales tu enojo!" Salmos 7: 6-7 (que nosotros estemos enojados, no significa que Dios también lo esté, pero es nuestra tendencia a que Dios "se sienta" como nos sentimos nosotros, cuándo nosotros somos imagen de Dios, y no al revés...)
Afortunadamente, Dios es JUSTO, y los ingredientes de Su justicia, van cargaditos de MISERICORDIA, PACIENCIA , y BONDAD con Sus criaturas.
La justicia humana, es parcial, y poco objetiva (nosotros nos vemos buenos, y maltratados por "el enemigo": Tú, Dios mío, eres el juez de los pueblos: ¡júzgame y dicta mi sentencia, pero toma en cuenta que soy inocente! Salmos 7: 8), pero la justicia de Dios, ve el 360º, ¡es verdaderamente OBJETIVA!, y sabe de las circunstancias que rodean los hechos; nos conoce a nosotros y a nuestros "enemigos", y sobre todo la justicia de Dios esta llena de AMOR y GRACIA. Tampoco debemos olvidar, que la JUSTICIA de Dios, se llevará a cabo en -SU TIEMPO-, y no en el nuestro, (queremos que un rayo parta en dos a nuestros enemigos, y además rapidito...)

Cuando pensamos en la justicia humana nos viene la imagen de un martillo y una balanza, pero ¿qué viene a tu mente cuando piensas en LA JUSTICIA DIVINA? Dale una vuelta a eso...
David, termina el Salmo 7, de manera MAGISTRAL, y desde luego, ¡con eso me quedo!
"Yo, en cambio,
alabaré a Dios porque es justo.
¡le cantaré himnos
al Dios altísimo!"
Salmos 7:17
Mientras Él, hace JUSTICIA, a "Su manera" (de la buena), yo me voy a dedicar a alabarle y esperar...


Justicia y misericordia...


El versículo de hoy nos anima a practicar la justicia y la misericordia para obtener beneficios, pero; ¡qué difícil es ser justo! ¿Quién pone la medida de la justicia? solo encomendándonos a Dios, y pidiéndole a Él de Su justicia, podremos ser justos y recibir justicia para nosotros.

En cuánto a la misericordia, compadecernos de los demás ofreciendo nuestra ayuda, no debe ser una práctica "esporádica", sino una seña de identidad de los seguidores de Cristo; ayudar a quién lo necesita SIEMPRE y sin distinción.

Los beneficios, serán importantes si llevamos a cabo esto, y sobre todo, ¡agradaremos a Dios! ¿Nos ponemos a ello?

Que tengas un buen día.

La Gracia y la Misericordia de Dios

¿Sabes la diferencia entre la Gracia de Dios y Su Misericordia?

La Gracia, es cuando el Señor nos da lo que NO MERECEMOS, y la Misericordia, es cuando el Señor "NOS LIBRA" de lo que si mereceríamos por nuestra "mala cabeza:.."  por ejemplo: no mereceríamos la salvación, -ya que somos pecadores-, pero Dios, nos la da por Gracia, y muchos de nosotros, mereceríamos pagar las consecuencias de muchos de nuestras malas decisiones, pero el Señor en Su infinita MISERICORDIA, nos libra, -en muchas ocasiones- de esa "caída libre" a la ruina...

¿Que sería de nosotros si Dios nos diera "lo que merecemos"?

Cómo los seres humanos somos "egoístas" por naturaleza, solemos creer que no recibimos lo que merecemos, pero -solo- respecto a lo bueno, es decir: creemos que lo justo sería, que nos pagasen más por lo que trabajamos, que nuestros hijos se portasen mejor; -¡con todo lo que nos hemos sacrificado por ellos!-, que se nos reconociera más nuestro ministerio en la iglesia... etc, pero no pensamos que nos mereceríamos muchas veces que: -"nos partiese un rayo"- por nuestra indiferencia hacia los que están más necesitados que nosotros, por nuestra dejadez con los mayores, por la desidia en ocasiones con nuestras responsabilidades... etc.

Es por todo lo anterior que deberíamos ser un poquito más objetivos y reconocer que si amanece cada día, si seguimos respirando, si tenemos trabajo, familia, amigos y seguimos con vida, tal vez no es por "merecimiento", es porque todos los días, la Gracia, y la Misericordia de Dios, nos acompañan.

Miramos al cielo, ¡mas agradecidos que nunca!