Mostrando entradas con la etiqueta disciplinas espirituales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta disciplinas espirituales. Mostrar todas las entradas

Meditación y disciplina espiritual del silencio

 Últimamente, escucho y leo mucho sobre salud física y mental, porque sinceramente, creo que los cristianos, nos centramos mucho en "lo espiritual", ¡y es estupendo!, pero no creo que  -ignorar- nuestro físico y nuestra mente, sea correcto, ya que somos seres integrales y todas las partes del ser humano son creación de Dios, pero imagino que todavía resuena en nuestras cabezas que lo "carnal" es malo... (mucha tradición, nos persigue...)

Soy la primera, que por mi forma de ser, prefiero leer y escuchar sobre mi fe, que aprender sobre salud mental, hormonas, nutrición, y mucho menos ejercicio... pero está claro que no podremos llevar a cabo una vida espiritual saludable ignorando cuerpo y mente.

Os cuento que las máximas autoridades sobre salud física y mental, recomiendan el ejercicio físico, adecuado a cada edad y condición como el pilar básico de salud, seguido muy de cerca de una buena alimentación, un descanso reparador y dedicar todos los días un tiempo a la meditación.

En nuestras iglesias, entendemos la meditación, como ese momento en el que nos acercarnos a la Palabra de Dios, y el Espíritu Santo, nos da discernimiento  y nos ilumina  para obtener una enseñanza, que nos permita conocer más y mejor a Dios, y que Su poder, transforme nuestra vida para poder llevar a la práctica lo que hemos leído, pero cuando los "expertos en salud física y mental" recomiendan la meditación como una práctica saludable, no se refieren a esto, sino a un entrenamiento mental para vivir el aquí y el ahora, utilizando la respiración para aquietarnos y apartar de nuestra mente preocupaciones, distracciones, o cualquier interferencia que nos haga pensar en el pasado o en el futuro.

No nos vamos a engañar... este tipo de meditación. ¡no está bien vista en nuestras iglesias!

Pensar en "nada", se considera además de -imposible-, ¡una pérdida de tiempo!, y es más ofensivo aún cuando utilizan esta palabra: -MEDITACIÓN-, (que consideramos nuestra) , para llevar a cabo algo tan... ¿alternativo? 

Pues os voy a decir algo que probablemente, va a diezmar los seguidores de "Mirando al cielo",  pero también estoy por asegurar que los que tengan "open mind" (mente abierta), y se atrevan a probarlo, les va a gustar...


Siempre me ha llamado la atención, que podamos pasar de los saludos y el jaleillo cuando llegamos a la iglesia los domingos a ese estado casi automático de "espiritualidad" que nos permite, arrancarnos a orar, o a cantar alabanzas, sin un tiempo de silencio en el que poder aquietar nuestra mente y nuestro corazón, y olvidarnos de lo que nos ha costado aparcar, la comida que hemos dejado a medio preparar, e incluso organizando la agenda de mañana...

Me encantaría hacer un "experimento" antes de empezar nuestras reuniones dominicales, dejando unos minutos de silencio y concentración, (no tiene porque ser fijándonos en nuestra respiración, -o si- a elección de cada persona), y que nos permita des-acelerar y  presentarnos delante de Dios, en calma, con la mente limpia de cargas para podernos dedicarnos a cantar y a comunicarnos con Él sin prisa, sin interferencias...

Cómo sé que es algo casi impensable, "altamente revolucionario"  y es bastante improbable que pueda convencer a todo un grupo de intentarlo, (entre otras cosas porque el silencio en la actualidad, nos resulta incómodo y largo...), además de oler a "New Age" (Nueva Era...), si me puedo permitir invitaros, - a los que todavía queden por aquí...-,  a practicarlo en privado.

Tomaros unos minutos de silencio y quietud antes de empezar a orar o a leer la Palabra de Dios, ¡y sí!, he dicho MINUTOS (por ejemplo cinco), donde limpiéis vuestra mente de preocupaciones y agendas, donde el corazón se aquiete y podamos presentarnos delante del Señor tranquilos y relajados, y esto ¡no es New Age! es ni más ni menos que practicar la disciplina espiritual del silencio.





¡Meditación en vivo y en directo!

 ¿Qué tal si ponemos en práctica lo aprendido en la "teoría" sobre la meditación?


                                                     PROVERBIOS 25:15

"Con larga paciencia se aplaca el príncipe, 
y la lengua blanda quebranta los huesos."

Esta es la versión bíblica que más utilizamos: Reina Valera de 1960, pero vamos a buscar este mismo versículo en otras versiones, para entenderlo mejor aún:

La paciencia calma el enojo; las palabras suaves rompen la resistencia.
Con paciencia se convence al gobernante. ¡La lengua amable quebranta hasta los huesos!
Dialogar pacientemente con los gobernantes los hace cambiar su manera de pensar; un diálogo amistoso tiene mucho poder.
La mucha paciencia aplaca al príncipe; la lengua afable quiebra los huesos más duros.



¿Se aclara algo más el concepto?. Leemos incluso una versión más:  Lenguaje actual:

         TLA    La paciencia vence toda resistencia. La cortesía vence toda oposición.

Creo que que esta versión, nos deja más claro todavía este consejo del libro de Proverbios.

¡Ya preparados para empezar a reflexionar!; a "darle vueltas" a estos conceptos, aunque antes, una oración para que el Espíritu guíe nuestra meditación:

Vemos, que hay  dos enseñanzas MUY IMPORTANTES EN ESTE VERSÍCULO:

1-Nos habla de la paciencia, (primera parte del versículo)
2-De nuestra manera de hablar y dirigirnos a los demás. (segunda parte del versículo)

Vamos a MEDITAR sobre la primera parte del versículo: LA PACIENCIA, haciéndonos algunas preguntas:

1.- ¿Cuál es la palabra "CLAVE"? Claramente es PACIENCIA

2.-¿Tengo paciencia a la hora de tratar a quienes me rodean? 
Estamos rodeados de gente muy cercana (familia, amigos, compañeros de trabajo...), aunque también en algunas ocasiones, las personas con quienes tenemos que tratar no son "tan asequibles": por ejemplo, cuando vamos al banco a pedir un crédito, cuando pasamos por una entrevista de trabajo, cuando tenemos largas listas de espera para pruebas medicas o una consulta... ¿cómo voy de paciencia en esos momentos?

3.-¿Soy paciente cuando expongo delante de Dios una petición? ¿qué hay detrás de ese tiempo de espera, quizás... falta de confianza?

4.-Cuándo alguien se enfada conmigo, con o sin razón: ¿cuál es mi reacción?
Me enfado poniéndome a la misma altura o intento poner paz y aclarar la situación...

5.-¿Qué consecuencias para mi vida, -según este versículo-, tendría tener más paciencia? ¿viviría más tranquilo y en paz?, ¿aplacaría el ánimo del que viene a mi enfadado? (La respuesta amable calma la ira; la respuesta grosera aumenta el enojo. Proverbios 15:1)


Te sugiero que apuntes las respuestas a estas preguntas y otras que puedan surgirte, y lo releas varias veces a lo largo del día.

Antes de dormir, vuelve a recordar sobre todo lo que has reflexionado, incluso es muy buen momento para hacer propósitos si es que necesitas hacer algún cambio. No dudes en APUNTARLO... y re leerlo, y seguir dándole vueltas...

Te animo a que pruebes con la segunda parte del versículo:

DHH... "Las palabras suaves rompen la resistencia."
NVI ¡La lengua amable quebranta hasta los huesos!
PDT Un diálogo amistoso tiene mucho poder.
RVC "...la lengua afable quiebra los huesos más duros.
















¡Meditando! qué es gerundio...

Muy de moda el término MEDITACIÓN, aunque cada uno lo aplica en la actualidad como quiere y según sus creencias.



De una manera u otra, la meditación, tiene que ver con "lo espiritual" pero el significado para los que lo practican va por diferentes caminos (que no todos llevan a Roma...)

No voy a dedicar tiempo a los diferentes significados de la meditación hoy en día, pero si quiero pararme en lo que es meditar para el cristiano.



La meditación es una disciplina espiritual, que cómo el resto de ellas, necesita práctica, y se hace preciso tomar tiempo y "cogerle el tranquillo"

Los cristianos, meditamos sobre la Palabra de Dios: un versículo, (incluso una sola frase),  un capítulo, un libro de la Biblia... y se hace imprescindible que sea el Espíritu Santo el que nos ayude a hacerlo correctamente, y sea Él quién nos hable, inspire y nos ayude a sacar una enseñanza sobre lo que leemos propiciando en nosotros algo PRÁCTICO: un cambio de actitud, (reconocimiento de pecado en nuestra vida, algo que hacemos y no agrada al Señor, un cambio de rumbo en alguna decisión tomada...etc), y también provoque en nosotros agradecimiento, y sobre todo: alabanza a nuestro Dios.



¿Cómo meditamos?

Podemos meditar a diario individualmente, pero también es una práctica que podemos hacer en grupo.

¿Cómo lo hacemos?

La meditación brota de nosotros tras acercarnos a la Biblia, y si no es todavía una rutina en nuestra vida, debemos saber que es un PROCESO, y que como el resto de las disciplinas espirituales, lleva tiempo interiorizarlo y que sea parte NATURAL de nuestro día a día. 

Tras leer una porción (puede ser pequeña), la actitud correcta debe ser que no seamos nosotros quienes interpretemos lo leído basados en nuestro criterio, cultura, momento vital...etc, sino que sea El Espíritu Santo quién ponga en nosotros el discernimiento para la reflexión que tenemos por delante, por lo que lo más adecuado en ORAR y pedir la dirección del Señor por medio de Su Espíritu para meditar bien.


Una vez encomendados a la dirección del Espíritu Santo, debemos leer el pasaje, o versículo sin prisa, con naturalidad, puede que te ayude leerlo en voz alta, incluso, escribirlo... (cuantos más sentidos incluyamos en nuestro acercamiento a la Palabra de Dios, ¡mejor!) incluso ayuda leerlo en varias versiones y consultar si fuera necesario un diccionario bíblico que nos explique algún termino o concepto que no entendamos, así como en contexto en el que está incluida la Palabra que hemos leído, (esto puede estar relacionado con otra disciplina espiritual que es el estudio bíblico, pero en el caso de la meditación, utilizamos alguna herramienta que nos de luz, aunque no necesariamente con la profundidad que la usaríamos para hacer un estudio bíblico), pero es que ¡se hace imprescindible entender bien lo que estamos leyendo!

Tras tener claro lo que leemos, es el momento de empezar a reflexionar/meditar, en esa porción bíblica, y hacernos preguntas es una manera ideal de ir desmenuzando el texto y empezar a sacar "nutrientes".


-¿Cuál es la palabra CLAVE del texto? ¿Te ha llamado la atención porque tiene algo que ver contigo? ¿Quizás apunta a alguna conducta en ti que deberías cambiar? ¿encierra algún mandamiento que deberíamos obedecer?, ¿contiene alguna promesa a la que aferrarme en este momento?, ¿me advierte de algo?, ¿provoca en mi rechazo o por el contrario, brota en mi alabanza?

Lo grande de la meditación, es que el mismo pasaje, puede provocar en cada uno de nosotros enseñanzas y reacciones diferentes y eso es muy enriquecedor si lo compartimos cuando meditamos en grupo.

-El siguiente paso es ANOTAR nuestras reflexiones. ¡es fundamental! escribir para poder repasar nuestra meditación.



-No está mal, programar nuestras alarmas a lo largo del día para volver a leer el versículo, versículos, o pasaje en el que hemos reflexionado; esto sirve para que nuestra meditación arraigue profundamente en nosotros. Irnos a dormir con una oración de agradecimiento y un REPASO a nuestra meditación del día, es una buena manera de iniciar nuestro descanso y recordarlo al despertar que es una manera MUY SALUDABLE de empezar el día.



Meditando... ¡qué es gerundio!, (indica que la acción esta PASANDO, llevándose a cabo...)

En el siguiente post, os cuento como lo hago con un ejemplito.


¿Dónde está el Espíritu Santo?

Los que llevamos muchos años en la fe, sabemos, -aunque no podamos explicarlo-, que Dios es UNO, pero que está compuesto por "Tres Personas", lo que denominamos:

 LA TRINIDAD.

¡Es un misterio"!, y es imposible entenderlo con la razón, así que,  intentamos usar "comparaciones" que se quedan MUY CORTAS, y algunas, -hasta creo-, un poco ofensivas... (tipo símil del huevo...)

Sobre el Padre y Jesús, vamos más centrados, pero cuando toca el turno del Espíritu Santo, empezamos a "hacer aguas" al intentar explicarlo, e incluso, cuando nos dirigimos a ÉL con un sincero anhelo de disfrutar este REGALO MARAVILLOSO que tenemos los que hemos creído en Dios.

¿Dónde está? ¡No podemos verlo, ni posicionarlo en nuestra "persona". Ni los escáneres más precisos y sofisticados de última generación lo ubican, ya que como su propio nombre indica: ¡es Espíritu!, ¿entonces?: ¿seguro, seguro que está?

Romanos 8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Mi reflexión es sencilla: nuestro "espíritu", -que tampoco sale en un escaner-, es el que se puede comunicar con el Espíritu Santo, por lo tanto: 

¿cómo podemos escuchar o hablar con nuestro espíritu, al Espíritu Santo de Dios? 

Si no hay comunicación con el Espíritu Santo (escuchándole y hablando con él): ¿cómo puede ayudarnos?, ¿cómo " afinamos" nuestros sentidos espirituales, para poder disfrutar de Su ayuda, Su guía, y Su consuelo?. ¿Cómo podemos entender que algo en lo que estamos cayendo, es una interferencia para disfrutar de Su poder?, ¿cómo podemos orientarnos o cambiar  si no percibimos Su voz?

Creo que lo primero que deberíamos hacer, es -descubrir y empezar a alimentar- nuestro espíritu humano,  -dónde quiera que esté...-, y "ponernos en forma" -espiritualmente hablando-, con una alimentación saludable, y dedicándole tiempo ...

¿Cómo alimentamos nuestro espíritu? 

En la actualidad, todo lo referente a la espiritualidad está despertando, y ganando adeptos, y muchas de las formas que podemos utilizar son saludables. Cuando nuestro espíritu se fortalezca, nuestros sentidos espirituales, estarán preparados para poder entablar una relación estable, duradera y tremendamente enriquecedora con el Espíritu Santo, pero seamos sinceros: 

¿Cuántas veces nos han dado pautas CONCRETAS, para"entrenar nuestro espíritu" en las iglesias?

Es cierto que en ocasiones, nos han animado a llevar a cabo ciertas "disciplinas espirituales", que a base de practicarlas, podemos llegar a "muscular nuestro espíritu", y con la práctica diaria, poder tener una comunicación saludable con el Espíritu Santo. Disciplinas como la oración, la lectura bíblica, o el ayuno, -que pretende, que el cuerpo no sea una interferencia para nuestro espíritu, y ocupe un "segundo lugar", en cuanto a nuestra plena atención-, pero creo que esas disciplinas, deberían pasar por otras previas, más sencillas y "familiares", para nosotros, como el análisis, y observación, de todo lo "espiritual" y cotidiano a lo que nos enfrentamos en el día a día como pueden ser:

-nuestras emociones

-nuestros pensamientos

-y nuestras sensaciones.

Siempre asociamos las sensaciones, los pensamientos y las emociones, a nuestra psique, que al igual que nuestro espíritu, ¡es intangible!, pero esto, tan habitual en nuestro día a día, y que no analizamos, e incluso, -de lo que huimos porque no sabemos darle forma-, o simplemente porque no nos gusta analizar una sensación, como por ejemplo; que -nos están mirando mal-, o no huele bien, o nos molestan los gritos de los niños, el ladrido de un perro, o nuestro estómago hambriento, e incluso, observar lo molesto que nos resulta estar en silencio cuando hay personas a nuestro lado... es una forma de empezar a conocernos psicológica y espiritualmente, para fortalecer nuestro espíritu.

También, deberíamos analizar y sacar una enseñanza, cuando vienen a nuestra mente pensamientos, que nos hacen "sufrir", y de los que ¡huimos lo más rápido que podemos!, porque no queremos enfrentarnos a ellos, o por el contrario: ¡nos encanta meter el dedo en la herida"!, y sufrir y sufrir sin sentido, solo recreándonos en el dolor... 

Muchos pensamientos o creencias que tenemos y que damos por hecho suponiendo que son "normales", ¡nos limitan! y caemos una y otra vez en ellas, impidiendo crecer espiritualmente y madurando psicológicamente, siendo incapaces de escapar de ellas: -no puedo, no sirvo, eso no es para mi, soy incapaz, soy débil, no puedo perdonarme...-

¿Cuántas emociones experimentamos cada día? ¿Cuantas veces al día sentimos miedo, alegría, tristeza, ira, asco...? Te animo encarecidamente a que te pares a observar todas estas emociones, y empieces a conocerte mejor, porque afectan directamente a tu espíritu, además de a tu cuerpo. Un ejemplo: cuando sientes miedo, tu corazón late más rápido, puedes quedarte frío, o empezar a sudar, afloran lágrimas de tus ojos, te paralizas... y, ¿piensas que ante el miedo, tu espíritu se queda impasible? El miedo produce una tristeza espiritual enorme, un profundo abatimiento, una gran inseguridad... por eso, te animo, que a partir de ahora, y ante cualquier emoción, ¡dediques tiempo a analizarla!, y a intentar sacarle partido para "muscular" tu espíritu.

Algo muy conectado con el espíritu y hablando de "intangibles... es LA CONCIENCIA, pero: ¿dónde está LA CONCIENCIA? 

Romanos 9:1 “Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo”

La conciencia, -pertenece también al ámbito de lo espiritual-, y está íntimamente relacionada con el Espíritu Santo, entonces:

Las personas que no tienen al Espíritu Santo, ¿tienen conciencia? evidentemente ¡si! y yo, quiero pensar, -aunque es una interpretación mía, y muy libre-, que es una "marca" de la imagen de Dios en Sus criaturas- y depende de nosotros, el tenerla en cuenta y a nuestro favor, o cauterizarla...

Analizar lo que nos dice nuestra conciencia es otro "ejercicio", para muscular nuestro espíritu, y es el "lugar de encuentro perfecto" con el Espíritu Santo. A través de nuestra conciencia podemos conectar con el Espíritu de Dios, y Él, nos guía, disciplina, consuela, fortalece, santifica, intercede por nosotros... etc por tanto, es una buena idea que nuestra "conciencia" sea esa "sala de estar" confortable, bonita, acogedora, dónde nos encontremos en cada instante cara a cara con el Espíritu de Dios.

Seguro que todos hemos conocido personas super sencillas, que no tienen estudios ni teológicos, ni psicológicos (no saben analizar emociones, ni sensaciones... ni reparan en la trascendencia de los pensamientos....), pero aún así, tienen una sensibilidad y una relación con Dios, genuina y profunda. Muchas veces tener tanto conocimiento, puede llegar a ser una barrera o una interferencia para encontrarnos de manera inocente y directa con nuestro espíritu y con el Espíritu Santo, y poder entablar una cordial y cercana relación con Él. 

Este "sexto sentido espiritual", o esta "intuición" para mi, es otra seña de identidad de nuestro Creador en cada uno de nosotros, por eso cuando de repente, sentimos "esa paz" -que sobrepasa todo entendimiento-, o esa compasión sobrenatural ante un desconocido que sufre, entiendo, que es una manifestación gloriosa del Espíritu Santo obrando en nosotros.

Maneras muy saludables de muscular nuestro espíritu, es realizar tareas "espirituales": deleitarnos en melodías, poesía, observar en silencio la creación, dejarnos seducir por una obra de arte, contemplar sin prisa una puesta de sol, escuchar la lluvia, apreciar el aroma de la tierra mojada, saborear un dulce... 

Una vez que tenemos "musculado" nuestro espíritu, estaremos preparados para mantener una relación saludable con el Espíritu Santo; con nuestros oídos sintonizados en la frecuencia espiritual correcta, que nos permite hablar con ÉL y sobre todo, ¡escucharle!, optimizando todos los recursos que pone a nuestra disposición, y obteniendo gracias a Su intervención en nuestras vidas, ese "FRUTO", que habla por nosotros y nos permite ser SAL Y LUZ, que es imposible obtener en nuestras fuerzas:

"Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley." 

Gálatas 5:22-23 


Día 21. Estudio bíblico

¿Cuál crees que fue el método que Jesús utilizaría para interpretar las Escrituras?

A lo largo de los evangelios, vemos que Jesús era conocedor de la Ley; citó en innumerables ocasiones textos de la Torá, (cinco primeros libros de la Biblia) como cuando fue tentado en el desierto por Satanás: (Mateo 4:1-11)

4 -Escrito está: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”

7 -Escrito está también: “No tentarás al Señor tu Dios” 

10- Porque escrito está: “Al Señor tu Dios adorarás y solo a él servirás”

También, Él cumplió todo lo que se profetizaba sobre Él en la Tanaj (los venticuatro libros sagrados del judaísmo)

"No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplirPorque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido."

Mateo 5:17-18

Jesús tuvo mas de un "encontronazo" con los Fariseos, Saduceos y aquellos que ostentaban cargos religiosos, acusándoles de dar más autoridad a la tradición, que a las Escrituras, interpretando a -su conveniencia- la Ley de Dios:

"Jesús les dijo:

—¿Y por qué desobedecéis el mandamiento de Dios para obedecer vuestras propias costumbres?  Porque Dios dijo: “Obedece y cuida a tu padre y a tu madre; la persona que maltrate a su padre o a su madre tendrá que morir.”

»Pero vosotros decís que uno no desobedece a Dios si le dice a sus padres: “No puedo ayudaros, porque prometí darle a Dios todo lo que tengo, incluyendo mi dinero.”

»Vosotros no hacéis caso de los mandamientos de Dios, con tal de seguir vuestras propias costumbres."

Mateo 15:3-6

¡Jesús interpretó las Escrituras correctamente!, las avaló con Su comportamiento, y reprendió a los que las interpretó a "su manera"

Espero que estos 21 días practicando la disciplina del ESTUDIO BÍBLICO, haya enraizado en tu vida, y te acompañe SIEMPRE...

Hacemos a partir de mañana un paréntesis en DISCIPLINAS ESPIRITUALES, y las re-tomaremos en un futuro.

Arrancamos ¡nueva temporada! y mañana, os explicaré con detalle lo que vamos a aprender juntos en los próximos cuatro meses...

Día 19. Estudio bíblico

Hasta este momento, hemos visto  diferentes métodos de estudio bíblico: (el de "goteo", personajes bíblicos, símbolos, preguntas al texto, por libros, capítulos versículos, palabras...etc) intentando someter el mensaje bíblico a "investigación", con el fin de obtener conclusiones generales sobre su contenido, y con la genuina intención de poner en práctica todo lo aprendido y esto es lo que se llama:

MÉTODO INDUCTIVO

Hoy vamos a hablar de otro método diferente a los anteriores: el 

MÉTODO DEDUCTIVO 

que consiste en partir de una premisa, (normalmente, basada en nuestro "particular punto de vista..."), y establecer una base bíblica para apoyarla, empleando diferentes pasajes. 

Hay que ser cuidadoso con este método ya que puede ser un "tanto peligroso", ya que en ocasiones, y para reafirmar nuestras percepciones acerca de determinados temas, podemos llegar a:             -retorcer la Biblia-, para hacer prevalecer y afianzar lo que es nuestra opinión, o nuestra "teología denominacional o personal"...

Vamos a elegir un versículo y te voy a pedir que lo estudies utilizando cualquiera de los métodos que hemos estado viendo, de manera inductiva, y después, piensa cómo se interpretaría de modo equivocado, si lo filtrásemos a través de nuestra cultura occidental, nuestra época actual, o movidos por intereses propios.

"Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;"

Mateo 5:44

Día 17. Estudio bíblico



Terminamos la semana, contemplando otra opción de estudio bíblico, quizás, la más sencilla, y que es la típica de los devocionales: 

el estudio de un solo versículo.

Aunque solo queramos estudiar un versículo,  se hace más necesario que nunca el tener en cuenta el CONTEXTO en el que esté enmarcado para no equivocarnos a la hora de interpretarlo correctamente, por ejemplo, el versículo de Filipenses 4:13, tantas veces mal-interpretado:

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."

El apóstol Pablo, se dirige a los Filipenses, agradeciéndoles su interés por él, pero la clave para interpretar correctamente este versículo está en los versículos 11 y 12, en los que expresa que es capaz de  ADAPTARSE a cualquier situación con humildad, ya sea en la abundancia o la escasez, gracias a la ayuda de Cristo, que le permite hacerlo:

11"No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. 14 Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación."

                                        Filipenses 4:11-14 

Otro consejo tremendamente útil a la hora de estudiar un solo versículo, es leerlo en varias traducciones, porque nos dará luz a la hora de interpretarlo:

Cristo me da fuerzas para enfrentarme a toda clase de situaciones. Versión Lenguaje Actual

Pues todo lo puedo hacer por medio de Cristo, quien me da las fuerzas. Nueva Traducción Viviente

Puedo salir airoso de toda suerte de pruebas, porque Cristo me da las fuerzas. La Palabra (España)

A todo puedo hacerle frente, gracias a Cristo que me fortalece. Dios habla hoy

Mañana sábado, volvemos a las meditaciones con Carlos. ¡Tened un buen fin de semana!

Día 15. Estudio bíblico

Si has decidido dedicarte seriamente a estudiar la Biblia, probablemente, quieras estudiar no solo "pasajes sueltos", sino libros completos de la Biblia utilizando cualquiera de los métodos que ya hemos visto, (goteo, temas, personajes, preguntas... o cualquier otro), y teniendo a nuestro alcance alguna, -o todas-, las herramientas de las que hemos hablado (Biblias en diferentes traducciones, concordancia, diccionarios bíblicos, comentarios...etc).

Quiero añadir ALGO que para mi, ¡es importante!, y que te va a dar una perspectiva muy enriquecedora a la hora de acercarte a cualquiera de los 66 libros que componen la Biblia, y es que antes de empezar a "diseccionar" capítulo por capítulo cualquiera de los libros de la Biblia que hayas decidido estudiar, leas el libro entero, incluso, no es mala idea, hacer una segunda lectura, (y no sería descabellado leerlo,- en voz alta-), y así, familiarizarte con la historia que se nos cuenta, empezar a conocer a los personajes que intervienen, situarte en la geografía y cultura en la que se desarrolla, empezar a entrever la enseñanza que quiere transmitirte, etc...

Cuando tengas la idea general del contenido del libro después de leerlo, te animo a que hagas un esquema muy básico, dividiendo en partes el libro, y eligiendo tú mism@ el criterio de esta división, por ejemplo:

Libro de LEVITICO. (Antiguo Testamento)

1.- Las ofrendas. Capítulos 1-7

2.- El sacerdocio. Capítulos 8-10

3.- Limpieza inmundicia. Capítulos 11-16

4.- Leyes de la santidad. Capítulos 17-22

5.- Las fiestas. Capítulo 23

6.- Leyes generales. Capítulos 24-27

Evangelio de MARCOS. (Nuevo Testamento)

1.- Introducción al ministerio de Jesús 1:1-4

2.- Primera fase del ministerio. 1:15-9:50

3.- Fase final del ministerio. 10:1-13:37

4.- Muerte y resurrección. 14:1-16:20

Esta, es una manera muy práctica de empezar. ¿Estás de acuerdo? ¿Ya lo estabas haciendo? ¡Te animo a practicarlo!

Día 14. Estudio bíblico


Ayer vimos un método muy interesante para estudiar la Palabra de Dios, pero: 

¿Qué ventajas tiene hacerle preguntas al texto bíblico?

La mayor ventaja para mi al usar este método es que me permite vivir en primera persona el versículo Hebreos 4:12

"Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón."

Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios haciéndole preguntas, las respuestas hablan directamente a NUESTRO CORAZÓN; es inevitable que nos examinemos a nosotros mismos a través del texto bíblico, conozcamos más y mejor a Dios a través de la relación diaria con Él , además, nos sentimos retados a ser coherentes con lo que aprendemos, apreciamos en toda su dimensión, la salvación y la GRACIA de Dios a diario, y podemos darnos cuenta nos lo que no estamos haciendo bien...

Si lo que aprendemos, nos anima a obedecer, se hará realidad en nuestra vida esto:

"Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis" 

Juan 13:17

Así que: ¡anímate a probar este método de estudio bíblico! y ¡compártelo con nosotros en los comentarios!

Día 13. Estudio bíblico

¡Preguntamos a la Biblia!

Elegimos un pasaje bíblico, (puedes pinchar en este enlace):

Lucas 15: 11-32

Tomamos nuestros cuadernos y nos ponemos a trabajar respondiendo a estas preguntas: 

1- ¿Qué herramientas puedo usar para interpretarlo correctamente?

2-¿Qué estilo literario utiliza este pasaje?  

3- ¿Debemos entender lo que leemos como LITERAL?

4- ¿Cuál es el versículo que más me llama la atención?, ¿por qué?

5- ¿Podemos ver algún rasgo en alguno de los personajes que interviene, que nos deje ver alguna característica de Dios?

6- ¿Hay algo que pueda sacar de enseñanza para mi vida en este momento?

7- ¿Puede ayudar a alguien cercano esta enseñanza, y debo compartirlo con él o ella?

8- ¿Hay alguna promesa en el texto?

9- ¿Hay en este pasaje definido algún pecado con el que me identifique y debería pedir perdón?

10- ¿Algún comportamiento que debo adoptar de ahora en adelante en mi vida...?

*Podéis seguir preguntando cosas al texto... y podéis aplicar todas estas preguntas a cualquier pasaje bíblico, o quizás, solo alguna de ellas...

Música para acompañarte en tu estudio bíblico.


Día 12. Estudio bíblico


 
Seamos sincer@s... y parémonos un minuto a reflexionar...

¿Qué nos impide acercarnos cada día a la Palabra de Dios?

-¿Falta de tiempo?

-¿Qué no entendemos ni la mitad de lo que leemos?

-¿Qué nos parece que las enseñanzas que encontramos en la Biblia, no son para nosotros?

-¿No hemos dado con el método ADECUADO para que sea atractivo sentarnos cada día delante de la Palabra de Dios?

Sinceramente creo, que en algunas ocasiones es por -purita pereza-...

Tomarnos en serio la disciplina espiritual del estudio bíblico, empieza con una decisión firme y comprometida, y sin duda se hace IMPRESCINDIBLE contar con el apoyo y guía del Espíritu Santo, porque como muy bien sabemos, nuestra fuerza de voluntad no nos acompaña muchas veces como nos gustaría... además, de los mil contratiempos que nos surgen a diario, y son la "excusa perfecta" para saltarnos nuestro compromiso... 

Hemos visto ya diferentes métodos para estudiar la Biblia, pero sigo investigando, hasta encontrar el que nos encaje -como un guante-, y consiga "engancharnos" al estudio diario de la Palabra de Dios.

El lunes que viene, os hablaré de un método de estudio bíblico que a mi, me va como "anillo al dedo", ya que consiste en hacer preguntas al texto... (deformación profesional de periodista...) 😃

¿De qué le servirá al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué dará el hombre a cambio de su alma?,

Mateo 16:26

Mañana, de nuevo nos encontramos con Carlos, y sus reflexiones del finde.

Día 11. Estudio bíblico

En el último vídeo de Academia de la Biblia que vimos ayer, Alex San Pedro, nos hablaba sobre un curso: el PENTA. 

Tengo el privilegio de formar parte como alumna de este curso de cuatro meses que empezó el pasado 15 de octubre.

En esta segunda edición de PENTA, estamos viendo pautas de cómo estudiar la Biblia basada en cinco pilares:



PENSAR

EXPLORAR

NOTAS

TRANSMITIR

ACTUAR

Mi intención es aprender todo lo posible en los próximos cuatro meses con esta nueva metodología e intentar transmitir lo que aprenda, tanto a vosotros, como a los que me rodean, porque "engordar" en conocimiento bíblico pero no transmitirlo a los demás, ni poner en práctica la teoría, ¡no es productivo!

Me siento muy privilegiada por seguir aprendiendo, por poder conocer mejor a Dios y Su plan de salvación, y por las herramientas que Dios pone a nuestra disposición para conseguirlo.

-¿Te has planteado estudiar seriamente la Palabra por un equipo de "supervisores"

-Mirando tu agenda: ¿Cuáles son tus prioridades?

-¿Estarías dispuest@ a destinar parte de tu presupuesto en hacerte con las herramientas necesarias para estudiar la Biblia con disciplina?

Te animo a que empieces a orar desde este momento, y ¡quién sabe! si puedes ser alumno de la Academia de la Biblia para la 3ª generación en el próximo mes de febrero de 2.021...