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Coherencia...

Estos versículos, pueden parecer ¡IMPOSIBLES! de llevar a cabo... y sin ninguna duda, ¡LO SON! si lo miramos desde el punto de vista de aquel que no ha creído en Dios.

Es ¡imposible! en nuestras fuerzas humanas, -RENUNCIAR- a las cosas tan apetecibles que nos ofrece este mundo y responder con generosidad y "devolver" a Dios, lo que Él ha hecho por nosotros (crearnos, salvarnos, perdonarnos...)
¿Entonces?

Es cuestión de fe y coherencia si hemos creído. 

En primer lugar, y aunque lo decimos muchas veces: ¡NO ESTAMOS SOLOS EN ESTO! Cuándo creemos en Dios, el Espíritu Santo nos AYUDA en nuestro día a día y hace notorio el cambio que se produce en nosotros. Esta ayuda es ¡FUNDAMENTAL! humanamente, no podríamos emprender una vida de renuncia y bondad.

En segundo lugar, y si hemos creído en Dios y Su obra de salvación para nosotros; debemos ser coherentes y llevar una vida de EQUILIBRIO delante de Dios.

Si conoces a Dios, ¡eres afortunado! tienes ante ti una vida plena y en equilibrio (si dejas al Espíritu Santo que te ayude), y si todavía no crees... ¡hoy es el primer día del resto de tu vida! ¡TODO, puede cambiar! 

Qué tengas un buen día.



Erik SATIE - Gymnopedies

Bendición...

El versículo de hoy, está tomado del libro del Profeta Isaías.

La Biblia, está llena de profecías y también de promesas y en este versículo, encontramos las dos cosas.
Podemos afirmar que la fidelidad de Dios, y el cumplimiento de lo que ha prometido, es una constante a lo largo de la historia y a lo largo de "nuestra historia." 

Los que llevamos años conociendo a Dios, podemos afirmar que Él, no es mal pagador y que además de restaurarnos cuando nos caemos, 
nos bendice de manera generosa si nosotros también hemos sido fieles y hemos confiado en él.

Esto ¡no es una promesa solo individual! Dios bendice también a Su iglesia cuándo sufre y se vuelve a Él, clamando por ayuda y restauración.

Dios siempre está tendiéndonos Su mano; está en nosotros responder...

Qué tengas un buen día.

Erik Satie - Gnossienne nº1


Muerte... espiritual

Lo primero: GRACIAS, por estar leyendo esto; porque llegan ¡TANTAS cosas cada día a nuestros teléfonos!, que es importante para mi que dediques unos minutos a leer unas palabras que no son gran cosa,  (¡nos llegan cada día, verdaderas joyas!) y que lo único que pretendo al escribir esto, es reflexionar y quizás, también animarte a que tú lo hagas...

A estas alturas, ya cargamos con la muerte de más de un ser querido debido a este virus devastador que ha venido sin avisar y que tanto sufrimiento nos está causando... Y estoy segura que pasáis como yo, buena parte del día, clamando a Dios para que los enfermos sanen, llamando a sus familias para infundirles ánimo y esperanza en la recuperación, conmovidos, y llorando con los que lloran, y creo que como seguidores de Cristo, es lo que debemos hacer en este tiempo, pero también esta terrible enfermedad FÍSICA con la que luchamos y que está trayendo tanta muerte a este mundo me ha hecho pensar en tantos que a nuestro alrededor, están ESPIRITUALMENTE enfermos, o muertos...

Que el cuerpo muera, ¡es devastador!, pero que el espíritu de los que nos rodean esté enfermo o directamente muerto, no nos conmueve tanto... y antes de esta crisis, convivíamos con espíritus enfermos o muertos y dormíamos tranquilos...

Está siendo terrible ver sufrir y más aún, morir a personas queridas que tienen esperanza y confían en la vida eterna, que han entregado su vida a Cristo, pero y ¿todas esas personas que están cerca de nosotros y no conocen a Dios, ni tienen esperanza de vida eterna, y nadie clama al Señor para que los sane?

Tal vez esta crisis, debería servirnos para que nos empiece a doler el corazón por los que todavía no conocen a Cristo, para darnos ese toque de atención que necesitamos y empecemos en serio a ocuparnos en transmitir el mensaje de salvación con la vehemencia y la urgencia que deberíamos...

Siento en estos días, que "nos ha pillado el toro", y que no hemos hecho los deberes... así que ¡no es tarde para enmendarnos! y empezar a ocuparnos de lo IMPORTANTE y dejar en segundo plano, tantas cosas que nos distraen y nos desvían del camino...

"Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno."
Mateo 10:28
Ten un día reflexivo...
#QuédateEnCasa.


¡Quietos!

Nos es difícil permanecer quietos...

En el siglo XXI, más que nunca en la historia, la "movilidad", la actividad frenética, el 24 (horas) x 7 (días), es el pan nuestro de cada día... así que permanecer QUIETOS, nos cuesta...

Nos cuesta porque además, vivimos en la época de lo "instantáneo"(mensajería telefónica, comida rápida, compra on-line, aviones, internet...) así que permanecer QUIETO, -a la espera-; dedicarnos a la contemplación, ¡se nos hace cuesta arriba!

Estos días nos están sirviendo para parar; ¡no nos queda otra! Desafortunadamente, parece que el ser humano, solo aprende lo importante a base de golpes... así que es el momento de poner el práctica esto:


No es mala idea, empezar a practicar eso de tener paciencia, de contemplar, de esperar con calma y conocer QUIÉN es Dios; no solo esperar que nos conceda lo que pedimos, más bien estar quietos para conocerle mejor, (tiempo, tenemos...), así que a lo mejor es el momento de parar, dejando las mil quinientas actividades que tenemos programadas a lo largo del día: las series, las largas siestas, los libros, la Play... que utilizamos para "matar el tiempo" cuando acabamos nuestro trabajo o estudios y empezar a CONTEMPLAR a nuestro Dios, con quietud, admiración, reverencia, asombro... y no solo por lo que puede hacer por nosotros, sino por ¡Quién es!

Ten un día "contemplativo"
#QuédateEnCasa

Prisa...

 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Juan 11:40

Este, es uno de los versículos, que durante este tiempo nos ronda por la cabeza constantemente... y es que cuando vemos el desastre que vivimos de enfermedad, muerte, y desolación, cuesta ver LA GLORIA DE DIOS, por mucho que nos consideremos creyentes...

El tema es que tenemos  mucha "prisa"... ¡cómo siempre! y queremos que todo esto que nos está tocando vivir ¡se acabe ya! y es que llevamos mal esto de sufrir...

Si damos un repaso en la Biblia, vemos que tuvo sentido que el pueblo de Dios, o los personajes bíblicos hubieran pasado por todo tipo de sufrimientos, y es que Dios permite que suframos, no por masoquismo, sino porque detrás de este sufrimiento hay un PROPÓSITO, una ENSEÑANZA y un CRECIMIENTO en nuestra relación con Él, si permanecemos FIRMES y CONFIADOS.

El más relevante de los ejemplos de sufrimiento con propósito por parte de Dios, es la muerte de Su Hijo: ¡pocos sufrimientos semejantes a la muerte de un hijo!, pero Dios Padre, tenía un gran PROPÓSITO cuando permitió que Su propio hijo fuera juzgado, torturado y muerto en la cruz...

El mismo Dios, padeció, sufrió, fue humillado y murió ¿injustamente?:


 Sabemos que ¡NO!

Ha sido la forma de que el ser humano entendiera el AMOR DE DIOS y ¡pudiera reconciliarse con Él! 

Si creemos, si conocemos bien a nuestro Dios, si confiamos plenamente en Sus propósitos:


¡VEREMOS SU GLORIA!

Ten un día tranquilo
#QuédateEnCasa





¿Futuro...?

Nadie podía imaginar cuando empezó el año, que en apenas en un par de meses, iba a ocurrir algo tan tremendo como lo que estamos viviendo...

Quién más y quién menos, nos planteamos una serie de "propósitos de año nuevo", metas, planes objetivos que queríamos conseguir y de repente... pasa lo que pasa...

"Escuchadme, los que decís: «Hoy o mañana iremos a la ciudad; allí nos quedaremos todo un año, y haremos buenos negocios y ganaremos mucho dinero.» ¿Cómo podéis hablar así, cuando ni siquiera sabéis lo que os va a suceder mañana? Vuestra vida es como la niebla: aparece por un poco de tiempo, y luego desaparece. Más bien, deberíais decir: 
«Si Dios quiere, viviremos y haremos esto o aquello.» Sin embargo, os gusta hablar con orgullo, como si fuéramos dueños del futuro, y eso es muy malo.
Santiago 4:13-16

Leyendo estos versículos de la carta de Santiago, nos damos cuenta que -damos por hecho- que  tenemos todo el tiempo del mundo en nuestra mano... y estamos viendo que: ¡no es así!, que incluso algo que ni vemos, ¡nos ha cambiado la vida!

A Dios, tampoco le vemos con nuestros ojos físicos, pero, ¡es tan real!, y capaz, de cambiar nuestra vida... pero a diferencia de ese virus que entra en nosotros sin pedir permiso, nuestro Señor: ¡es un caballero!; Él, ¡no entra a la fuerza en nuestra vida!, se presenta, y nos ofrece Su mano, y nos invita a recorrer la vida a Su lado, depende de nosotros si queremos o no que forme parte de ella...

Ten un día tranquilo
#QuédateEnCasa


Desgastados...

"Por eso no nos desanimamos. Aunque nuestro cuerpo se va gastando, nuestro espíritu va cobrando más fuerza.  Las dificultades que tenemos, y no van a durar siempre. Pero, gracias a ellas, Dios nos llenará de la gloria que dura para siempre: 
una gloria grande y maravillosa."

2 Corintios 4:16-17

Sería muy interesante si conseguimos practicar en este tiempo, lo que nos indican estos versículos de 2ª de Corintios. 

Qué nuestro cuerpo se va "desgastando", ¡es algo inevitable!, cada día somos "más mayores", y nuestras articulaciones, nuestros órganos, incluso nuestra memoria, se van deteriorando por el uso, pero: ¿estamos aprovechando estos días para que nuestro espíritu cobre más vida? ¿Cómo podemos fortalecer, renovar, "rejuvenecer", nuestro espíritu?

Pues justo, lo que debilita y envejece nuestro cuerpo, podemos utilizarlo para ¡fortalecer nuestro espíritu!, y es que, las dificultades, y la debilidad física, hace que nos centremos en nuestra parte espiritual; que busquemos casi con desesperación la cercanía de nuestro Dios.

Cuando pasamos por dificultades físicas como la enfermedad, (tanto la nuestra, como la de nuestros seres queridos), hace que ¡clamemos a Dios, con todo nuestro corazón!, que acudamos a la Palabra y a la oración cómo nuestro sustento, buscando consuelo, respuestas, esperanza...

Estos días, casi todos hemos buscado un "versículo", un pasaje de la Palabra de Dios, que nos de aliento para seguir adelante; ¡para CONFIAR que Dios nos escucha y que está en el control de todos los acontecimientos que nos superan!. También nuestra lista de oración, -que va creciendo-, hace que nuestro espíritu anhele la presencia del Espíritu Santo, acompañándonos, consolándonos y ¡clamando por nosotros con gemidos indecibles!

Podemos utilizar este sufrimiento que nos acompaña de día y de noche para fortalecer nuestro espíritu, así que: ¡hagámoslo! y no será tiempo perdido ni desolador! más bien: "Dios nos llenará de la gloria que dura para siempre: una gloria grande y maravillosa."

Arrancamos la semana esperanzados y confiados.
#QuédateEnCasa.

Hambre y sed...

En situaciones tan inquietantes como estamos viviendo, es curioso escuchar los recursos que los seres humanos usamos para encontrar sosiego...

Dependiendo con quién hablo estos días, encuentro que cada uno "se busca la vida como puede..."

Me cuentan que hay quienes, disfrutan de tantas horas libres dedicándose, a disfrutar de su hobbie: pintar, tocar algún instrumento, afianzar otro idioma, hacer ejercicio, cocinar para un regimiento, leer un libro al día...

Otros, me dicen que están: "recuperando sueño atrasado", poniendo cuentas al día, tirando mil trastos (aprovechando para visitar los contenedores de basura...), cambiando de look con rapados,    -ya que es la única técnica de peluquería al alcance de los no peluquer@s-, o dejándose crecer una barba infinita... (esta crisis, servirá para tener una remesa nueva de hippsters...)

Algunos, están disfrutando de la tecnología, llegando a records impensables en la Play Station... haciendo cursos de los temas más variados (primeros auxilios, bolillos, elaboración de cerveza, envoltorio de regalos...), incluso haciendo nuevas amistades en Apps de contactos.

Todo esto es perfectamente compatible con esta hambre sed que a muchos de nosotros nos ha entrado de pasar más tiempo con el Señor; buscando consuelo en Su Palabra, (recordando promesas, y escudriñando el texto bíblico para encontrar esperanza); identificándonos con los Salmos, buscando la sabiduría en Proverbios y
¡orando!
clamando al Señor para que ¡acabe esta pesadilla!; pidiendo por los enfermos, protección para los sanitarios, sabiduría para los gobernantes... aunque también dando gracias por los que se están sanando, porque no nos falta cobijo ni comida, porque a pesar de algunos síntomas que nos produce la situación o el "encierro", estamos bien, porque estamos aprovechando el tiempo para crecer,  -aunque el "abono" sea el sufrimiento...-

Deseo de todo corazón que este tiempo NOS SIRVA para mejorar, madurar y DEPENDER completamente del Señor y que Él:

¡sea el centro de nuestras vidas hasta el final!

Ten un día sosegado y en paz.
#QuédateEnCasa


El centro...

Una de las frases que más me llamó la atención del culto on line de mi iglesia del domingo pasado, es que esta crisis ha hecho que nos demos cuenta los que nos llamamos "discípulos de Jesús" que:

¡JESÚS NO ES EL CENTRO DE NUESTRAS VIDAS!

Teóricamente, ¡debería serlo!, pero nuestra reacción ante el horror que nos rodea es comportarnos,     -casi- como los que no tienen nuestra esperanza... y es que, en cuanto empezamos en estos días, a tener fiebre, o tosemos; nos duele la cabeza, y tenemos mal cuerpo, empezamos a preocuparnos... llamamos al médico más cercano y no nos engañemos:

¡ENTRAMOS EN PÁNICO!

Nuestra parte humana, gana a cualquier fe que hayamos creído tener, incluso, si pensábamos que estábamos fuertes y consolidados en nuestras creencias...

Tenemos miedo a sufrir, a perder nuestra seguridad, nuestro confort... y desde luego nos aterra morir y nos espanta perder a nuestros seres queridos, y es que la separación es ¡durísima!.

Y es que, ¡nos creemos "intocables"!, que a nosotros: ¿qué nos puede pasar?, que lo malo, ¡les pasa a otros...! y esta crisis que estamos viviendo, nos demuestra que somos ¡¡super frágiles!!, y que la enfermedad, el dolor, e incluso la muerte, (ya sea la propia, o la de quienes queremos. -y que hace una semana,- gozaban de una salud de hierro...), puede pender de un hilo de la noche a la mañana.

Si Jesús fuera el centro de nuestras vidas, al sentirnos enfermos, lo primero que vendría a nuestra cabeza sería:



Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza,
nuestra ayuda segura en momentos de angustia.
Salmos 46:1

Cuídame, oh Dios, porque en ti busco refugio.
Salmos 16:1 



Y con esto no quiero decir, que si nos sentimos mal, ¡no llamemos al médico o no tomemos las medidas oportunas para curarnos!, ¡estaría bueno! pero entrar en pánico no debería formar parte nuestro comportamiento, ya que deberíamos tener muy claro eso, que todos los creyentes nos sabemos de memoria: (Salmo 23)
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Salmos 23: 4
El miedo es una emoción natural y humana; el miedo a lo desconocido, a la soledad, y a la muerte esta impreso en nuestra carne, por eso, y como decíamos días atrás, tener nuestro "espíritu musculado" en estos momentos, ¡es muy importante!. Conocer bien la Palabra de Dios para acudir en busca de paz y aliento en estos momentos convulsos e inciertos, es lo único que nos traerá paz y sosiego.

Ten un día tranquilo.
#QuédateEnCasa

Retiro...

Podemos ocupar todo nuestro día teletrabajando, viendo series, leyendo los mensajes que nos llegan al móvil, participando de la oferta en clases gratuitas que actualmente se nos ofrecen desde muy diferentes disciplinas, leyendo todos esos libros que nos miran con "ojitos" desde la estantería, limpiando a fondo la casa, hablando por teléfono con los que están confinados y solos, o con los que no se encuentran bien. Revisando nuestros muros en las redes sociales, aplaudiendo en nuestros balcones, hablando por videoconferencia con nuestros familiares...

Yo misma he animado a tener un horario que sea capaz de convertir en rutina estos "días raros"... pero: ¿qué tal si paramos un poquito esta vida vertiginosa que llevamos en estos días de confinamiento y nos dedicamos un tiempo (larguito), a ESTAR QUIETOS y dedicarnos a contemplar a nuestro Dios?

Actualmente en mi iglesia ICONO, estamos meditando en una nueva SERIE de conversaciones sobre los ENCUENTROS que tuvo Jesús con diferentes personas y Joel, nuestro pastor, nos anima a que nos dediquemos a CONTEMPLAR esos "encuentros" cómo si se tratara de una obra de arte, y no los observemos con las "gafas de la ética" (¿qué debo hacer al respecto?), sino con las lentes de la "estética", disfrutando y saboreando esos encuentros de personas como nosotros con Jesús. 



Sigo animandoos a darle la vuelta a esta situación y aprovechar el tiempo en casa para vuestro "retiro particular"; para poneros -sin reservas- delante de Dios; confesaros, presentaros ante Él sin máscara. ¡Podéis quejaros!, llorar si es necesario, y renovar vuestro espíritu ante Él, para poder ALABARLE en ¡espíritu y en verdad!

"Mas la hora viene, y ahora es, 
cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; 
porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren."
Juan 4:23

Ten un día sereno, y confiado.
#QuédateEnCasa.

Desierto...

"... Te llevaré al desierto, y allí haré que te vuelvas a enamorar de mi..."
Oseas 2:14

Este versículo tan "¿romántico?" se refiere a Dios y a Su pueblo: Israel, pero al leerlo, me hizo pensar que tal vez podríamos aplicarlo perfectamente al momento actual dónde quizás más de un@, en medio del "desierto" en el que nos sitúa esta crisis, se vuelva a "enamorar de Dios..."

Recibía ayer, el testimonio de unos médicos italianos que gracias a un pastor que ingresó en urgencias de un hospital y su testimonio antes de morir,  hizo reflexionar al equipo médico que le atendía, y que parapetados en el ateísmo y el horror de lo que estaban viviendo, no pudieron resistirse al Señor, que tocó sus corazones y les enamoró...

Pero no solo Dios puede tocar el corazón de los que no le conocen, (en estos momentos históricos tan críticos), incluso a nosotros mismos, ¡nos está ocurriendo!; Este desierto de confinamiento que nos a alejado de las relaciones sociales, el ocio, la liga de futbol, los centros comerciales... etc, nos hace vivir mirando al cielo; mirando a ese Dios, en el que creemos en tiempos de bonanza, pero que ahora necesitamos, y que viendo el horror que nos rodea, nos acercamos a Su Palabra en busca de consuelo, protección y súplica ¡hablando con Él mucho más que hace unas semanas...!

Tal vez la clave es retirarnos al desierto más a menudo para volver a "enamorarnos" de ese Dios, que SIEMPRE está, pero que tanta distracción no nos deja amar como deberíamos...




Ten un día sosegado
#QuédateEnCasa