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¡Sed salados...!


Las relaciones con los que nos rodean, son muy importantes. 

Pasamos mucho tiempo en el trabajo, y en diferentes ambientes que nos permiten crear relaciones de amistad, (con los vecinos, clases, gimnasio...) ¿Cómo nos comportamos,? ¿nuestro vocabulario es el mismo con todo el mundo? tenemos que cuidar estos detalles y reflejar con nuestra forma de ser en QUIÉN hemos creído.
Cada día surgen oportunidades para ser SAL y LUZ, ¡no las desaprovechemos!

Hoy, deberes:
¡Brillad! y ¡sed salados!

¡Qué tengas un buen día!

Intouchable

Compromiso...


Guardar la fe, ¡es una batalla!

A lo mejor no lo habías visto así, pero mantenerse firme al enfrentarnos cada día con los valores, o mejor dicho; -la falta de valores de nuestra sociedad-, y vivir con los valores del Reino de Dios, no es tarea fácil...

Pero estamos llamados a ¡pelear! y una vez más quiero recordar que: ¡no estamos solos! 


Humanamente, sería imposible estar a la altura en nuestro día a día pero el Espíritu Santo y las promesas de Dios, nos impulsan y nos animan en esa batalla diaria por ser SAL y LUZ en este mundo.

La vida eterna, es un regalo para los que creemos y luchamos por mantener nuestra fe y nuestro testimonio debe consistir en declarar abiertamente con nuestras palabras y nuestros actos, en QUIÉN hemos creído.

Vivamos conforme a lo que el Señor quiere de nosotros, no puede haber división en nuestras vidas y ser solo "cristianos de domingo"; cada día de la semana, ¡debemos pelear nuestra fe! y ser imagen del Creador: ¡comprometámonos con esto!

¡Qué tengas un buen día! y reflexiona... ¿eres SAL Y LUZ?




Marcando la diferencia...

¿Cómo se distingue a un discípulo de Cristo de una "buena persona"? ¿Por nuestras "buenas obras"? Lamentablemente, los cristianos no solemos ser mejores que algunas de las personas que nos rodean y no son creyentes, y esto, es un problema...

Hace algunos años, hablando con un pastor, comentábamos que muchos de nuestros amigos -que no son cristianos-, son excelentes personas y que no les mueve ningún principio bíblico para ser generosos, compasivos, solidarios, fieles, pacientes... y un sinfín de cualidades, y lo son, simplemente por educación, o por su bondad natural, siendo capaces de dar una imagen que muchos cristianos no proyectan con sus actos, y esto puede llegar a confundir...

Los seguidores de Cristo, ¡no somos perfectos!, pero estamos llamados a ser #sal y #luz en este mundo:

"Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres2.
Mateo 5:13

Para un discípulo de Cristo, no es una opción ser sal y luz; es cuestión de coherencia con lo que hemos creído y con ¡nuestro compromiso delante de Dios! 

No sirve "ser bondadosos" por el paquete genético o la educación recibida, porque eso NO SALVA, (ya que las buenas obras no salvan), pero lo que no debemos hacer es vivir acomodados en "la Gracia", convirtiendo el regalo de la salvación y la fe, -en comodidad´, y no respondiendo y ajustándonos a lo que Dios espera de Sus hijos.

Una vez más, debemos recordar que ¡no estamos solos!, el Espíritu Santo nos ayuda a ser ejemplo, a marcar la diferencia y desde aquí, os reto a que esos amigos que todos tenemos con todas esas cualidades que son ejemplo para nosotros, pero que -todavía no conocen la salvación que Cristo les ofrece-, ¡tengan la oportunidad de conocerle!. ¡Hablémosles!, animémosles a leer la Palabra de Dios, y ayudémosles a entenderla!, ¡Invitémosles a nuestras iglesias para que conozcan más sobre Jesús y oremos con insistencia por ellos, para verles por toda la eternidad...

Miramos al cielo pidiendo valentía...