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Seamos creativos...

"El movimiento se demuestra andando..."

¡Y así es para un seguidor de Cristo!,  ¡No hay otra manera! 

Son los HECHOS, los que nos diferencian, y no los que hacemos de forma -esporádica- sino que lo demostramos a diario en nuestra manera de comportarnos, saliendo al encuentro de las necesidades que puedan surgir a nuestro alrededor, desde los pequeños detalles hasta los más grandes...

¡Hablar es sencillo!, pero las acciones como, la compañía ante las pérdidas importantes, el apoyo económico si hace falta e incluso; perdonar y restaurar las relaciones rotas, es precisamente, ¡lo que marca la diferencia! 


Pero pensaréis: 

-Ahora: ¡estamos -atados- para poder llevar a cabo excesivos movimientos...! 

y , ¡es cierto! que ahora no podemos hacer cosas como sellar con un abrazo una relación restaurada o transmitir nuestra solidaridad con una mirada cálida, (aunque, si Dios quiere, volveremos a poder hacerlo en un tiempo...), pero aun estando confinados en nuestra casa, podemos seguir practicando el apoyo, la restauración de las relaciones, y el abrazo con nuestra voz, practicar la paciencia, siendo ejemplo para otros,  en la situación que estamos viviendo, y ser instrumentos de paz ante tanta crispación e incertidumbre..

Es cuestión de "darle una vuelta"ser creativos, buscando maneras de acercarnos y demostrar más que nunca, que el fruto del Espíritu Santo está en nosotros, y puede manifestarse en nuestro comportamiento, a pesar de...

¡Sí! sigamos siendo Sal y Luz en este mundo oscuro...

Ten un buen día.


El GOZO de la salvación...


Hay momentos que nuestros ánimos, e incluso nuestra fe, entra en "reserva" y necesitamos repostar...

Antes de la pandemia que estamos viviendo, la rutina, las prisas, nuestras responsabilidades y quehaceres, contribuían a que perdiéramos la alegría que nos proporciona la salvación que Dios nos ha dado, y dábamos por hecho que los cuidados y provisiones de Dios eran algo "normal"...  Ahora que hemos perdido esa "normalidad" y que no tenemos tanta prisa, ¡podemos volver a caer en el mismo error!, y que nos ciegue el desasosiego, el cansancio y cualquier otra circunstancia, que nos robe el GOZO DE LA SALVACIÓN.

¡No podemos permitirlo! 

cada día, debemos vivirlo como UN REGALO, y tenemos que desear y ser muy conscientes , 
-además de afortunados-,  por estar bajo la mirada atenta de nuestro Señor.

¡No dejemos que nada nos quite el gozo de la salvación, no bajemos la guardia! y alimentémonos cada día con la Palabra de Dios, que nos recuerda, lo privilegiados que somos por ser Sus hijos:

¡somos hijos de un REY! 

así que: ¡vivamos como tales!Ten un buen día.

Esperar...

Ayer tratamos la primera parte del versículo de Salmos 37.7:

"Guarda silencio ante Dios, y ..."
Salmos 37:7

hoy, trataremos de la segunda: 

                                                                          " ... espera en Él."

Es increíble que en tan solo ocho palabras, encontremos tanta enseñanza, y dos  disciplinas espirituales importantes, y que la verdad, -no practicamos cómo deberíamos-, cuándo podrían traernos:  GRANDES BENDICIONES a nuestra salud espiritual.


Dentro de varias de los significados que tiene la palabra ESPERAR, el diccionario de la Lengua Española, recoge la de: "esperanza en conseguir lo que se desea" y es que para nosotros, 
-ESPERAR-, no suele ser algo positivo... más bien nos suena a tedioso... ¡A nadie le gusta esperar!, pero este matiz de esperar/esperanza, puede cambiar nuestro concepto de la espera...

Cuándo pedimos algo insistentemente a Dios, y "tarda en contestarnos", tenemos dos enemigos: 

-El reloj y
-Nuestra mente...

Y es que esperar en Dios, es algo que debe basarse en nuestra confianza en el Señor y no en nuestra "prisa"... ¡Dios SIEMPRE contesta!, aunque a veces, Su respuesta, no coincide con lo que deseamos, por eso, la espera, debe partir de nuestro corazón: de la seguridad que tenemos en que la Voluntad de Dios, es siempre agradable y perfecta, y si tenemos que pasar por "sufrimiento" mientras se resuelve lo que esperamos, tendremos que aprender a transitar por ese camino, que no nos gusta nada... pero que sin duda, nos hará crecer, madurar, y sobre todo, DEPENDER de la Misericordia y la Gracia de Dios.

Tenemos que ser conscientes, que nuestra mente, cuando queremos algo, ¡no deja de MAQUINAR!, de intentar resolver lo antes posible por nuestra cuenta... si es necesario, acudir a nuestro amigos y conocidos para que lleguen dónde nosotros no podemos llegar. Deberíamos cambiar radicalmente nuestra manera de ESPERAR si queremos ver a Dios actuando y:

 ESPERAR CONFIADOS

Espera.
#QuédateEnCasa


Silencio...

Ayer, hablábamos sobre "estar quietos"  e interpretábamos el versículo de  Éxodo 14:14, fijándonos en el contexto de todo el capítulo y la situación del Pueblo de Israel, en ese momento. Además, la Palabra de Dios nos invita a guardar silencio ante Dios.

"Guarda silencio ante Dios, y espera en Él."
Salmos 37:7


Guardar silencio ante Dios, es una DISCIPLINA ESPIRITUAL, y como todas las demás, requieren esfuerzo por nuestra parte y la meta es ir practicándola hasta convertirla en un hábito, -muy beneficioso- para nuestras vidas, además, en el silencio y sin ruido, podemos escuchar la voz de Dios con claridad, porque muchas veces, nos rodea tanto ruido e interferencias que no permiten que escuchemos lo que Dios nos dice, o la contestación a nuestras plegarias... 

Estos días de confinamiento, ¡son ideales! y nos ofrecen la OPORTUNIDAD de practicar  el SILENCIO delante del Señor.

Durante nuestros silencios delante de Dios, contemplamos y reconocemos QUIÉN es nuestro Señor, observamos Sus atributos, Sus leyes, cómo se ha manifestado ante el ser humano a lo largo de la historia, Su plan de Salvación, y nos RECREAMOS en ¡un Dios tan Grande y Poderoso!

Estar en silencio, nos descubrirá una nueva manera de adorar ya que la contemplación atenta nos abre horizontes sorprendentes y tal vez desconocidos hasta el momento para nosotros...

Mañana, hablaremos de la segunda parte de este versículo: ESPERAR... 

Ten un día en silencio...
#QuédateEnCasa.




¿Quietos?...

“¡Estad quietos y reconoced que yo soy Dios! 
¡Exaltado he de ser entre las naciones; 
exaltado seré en la tierra!" 
Salmos 46:10

“Estad tranquilos, que el Señor peleará por vosotros” 
Ex. 14,14

Por mi forma de ser, me resulta muy difícil estar quieta... y por otra parte, me niego a tener en estos días una actitud indiferente, impasible, desinteresada, inactiva, neutral, despreocupada, inerte, inmóvil, sufridora...y dejar que Dios, haga todo el trabajo! y no solo por forma de ser, no me parece que en Su Palabra se nos anime a tener esta postura de estar quietos como ¡inmovilidad absoluta! y sentarnos a esperar como meros espectadores de lo que Dios hará.

Si miramos el contexto de Exodo 14:14, veremos que el Pueblo de Dios, tras salir de Egipto, se enfrenta con multitud de retos y saltos de fe, y unos versículos más adelante vemos esto:

"Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo el Señor que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.
Éxodo 14:21
¡Dios hizo el MILAGRO de abrir el Mar Rojo!, pero Moises, tuvo que convencer a Israel, de continuar confiando, obedeciendo y de seguir adelante! (¡qué seguro, no le fue tarea fácil!, leyendo el versículo 11): 


"¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? 
¿Por qué  nos has sacado de Egipto?" 

y  a pesar de sus dudas y miedos, el pueblo, caminó hasta allí y dio el salto de fe de atravesando el mar...:

"Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda."
                                                                    Exodo 14:22

Mi conclusión después de ver el contexto de Exodo 14:14, es que podemos mal-interpretarlo si no avanzamos en su lectura;  no no nos invita a que no andemos, que no clamemos noche y día, que no alabemos, confiemos y obedezcamos, más bien entiendo que Dios, SIEMPRE  ha hecho Su parte (y la sigue haciendo), y a nosotros, nos toca hacer la nuestra...

Medita hoy en la riqueza de la Palabra, no te quedes en el "versículo bonito"
#QuédateEnCasa.




Sensaciones...

Durante estos días, suelo tener la sensación de "-pérdida de tiempo...-", a pesar de intentar cumplir con los quehaceres que me impongo a diario, de "disfrutar" de mi tiempo de ocio, alargándolo sin cargo de conciencia cuándo se tercia, durmiendo más de lo habitual, pudiendo leer, escribir, estudiar todo lo que quiero y también, disfrutando de la compañía de los que vivimos en casa, no puedo evitar seguir teniendo la "obsesiva sensación", ¡de que estoy perdiendo el tiempo...!

Tras darle muchas vueltas, creo, que lo que me quita la capacidad de disfrutar de las buenas cosas que suceden a lo largo de mi día a día, es mi inquietud por tanto sufrimiento fuera de las paredes de mi casa... La empatía inevitable por los que se debaten entre la vida y la muerte; el sufrimiento de las familias que han perdido a sus seres queridos -y que no han podido estar a su lado en esos momentos finales-, la lucha sin cuartel de los sanitarios, personal de limpieza, ambulancias, el temor a que caigan enfermos los que nos cuidan sin las suficientes medidas de seguridad... y la impotencia de no poder hacer más...

Nunca me he sentido imprescindible, más bien me he alegrado muchas veces de mi "mediocridad", en muchas parcelas de la vida, ya que de los que no tienen muchas capacidades, no se espera mucho, pero ante una situación tan imprevisible y tan grave como la que está atravesando el mundo, se hace necesario que lo poco que puedo hacer, lo pueda hacer bien; por eso la oración, es ahora mismo, ¡LO MÁS IMPORTANTE que puedo hacer! y es lo que sin duda, puede marcar la diferencia entre que "todo salga bien", o que esto que nos toca vivir solo sea dolor y desolación...

Todo saldrá bien, si somos capaces de ponernos de rodillas y clamar al Señor, y ¡alabarle! y que nuestra relación con Él, sea tan especial. que nos dirijamos a Él, con absoluta confianza y seguridad que nos escucha.

"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús."
Filipenses 4:6-7 

Ten un buen día de oración.
#QuédateEnCasa