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La Palabra de Dios


Algunas veces nos hemos acercado a la Biblia y nos ha costado entender lo que ponía... ¡es algo normal! La Biblia no es una novela, además, que las costumbres y maneras de expresarse del tiempo en el que fue escrita, no son las que utilizamos en la actualidad; debemos reconocer que ENTENDER la Palabra de Dios, ¡no es fácil! y es bueno reconocerlo, para no llamarnos a engaño.

Afortunadamente existen recursos para entenderla y a partir de ahí, decidir si queremos creer lo que dice y obedecer los mandamientos y consejos que encontramos en ella, además de vivir conforme a Sus valores, creyendo y disfrutando de sus bendiciones para nuestras vidas.

En la actualidad, la Biblia está traducida a muchos idiomas y existen muchas versiones que  nos ayudan a entenderla mejor, además de muchas maneras de acercarnos a ella (App gratuitas para móviles y tablet, webs para ordenador y naturalmente, en papel), aunque es el Espíritu Santo de Dios, el que nos guía a interpretarla de manera correcta, y nos da la fuerza y la fe para obedecerla. 
No podemos olvidar que es en nuestra iglesia local, dónde desde muy pequeños en las clases de niños y de adultos, y en el culto dominical, nos acercamos a la Palabra de Dios para descubrir a nuestro Dios y Su voluntad, ¡es una gran oportunidad para que nuestros equipos de enseñanza nos ayuden a entender aquellos conceptos que por nosotros mismos no hemos sido capaces de entender!, y sobre todo, nos abra el apetito para seguir investigando por nuestra cuenta.

Si todavía no te has decidido a leer la Palabra de Dios, quiero animarte a que descubras este LIBRO que, -aunque no es mágico- está repleto de tesoros y maravillas que pueden transformar tu vida...
¡Anímate! 

¡Qué tengas un buen día!




Si guardamos la Ley de Dios,


¡Tienes un mensaje del Señor para ti!

                                                






Amparo.

                                                  ¡Tienes un MENSAJE del Señor para ti...

¡Siempre a nuestro lado!

                                                    ¡Tienes un MENSAJE del Señor para ti...!



Promesa de acompañamiento.

¡Tienes un MENSAJE del Señor para ti...!

                                                





25 de diciembre 2019, NAVIDAD


El nacimiento de Jesús.

"Poco antes de que Jesús naciera, Augusto, emperador de Roma, mandó hacer un censo, es decir, una lista de toda la gente que vivía en el Imperio Romano. En ese tiempo, Quirinio era el gobernador de Siria, y fue el responsable de hacer este primer censo en la región de Palestina.

Todos tenían que ir al pueblo de donde era su familia, para que anotaran sus nombres en esa lista. José pertenecía a la familia de David. Y como vivía en Nazaret, tuvo que ir a Belén para que lo anotaran, porque mucho tiempo antes allí había nacido el rey David. Lo acompañó María, su esposa, que estaba embarazada.

Mientras estaban en Belén, a María le llegó la hora de tener su primer hijo. Como no encontraron ningún cuarto donde pasar la noche, los hospedaron en el lugar de la casa donde se cuidan los animales. Cuando el niño nació, María lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre.

Esa misma noche, unos pastores estaban cuidando sus ovejas cerca de Belén. De pronto, un ángel de Dios se les apareció, y la gloria de Dios brilló alrededor de ellos. Los pastores se asustaron mucho, pero el ángel les dijo: «No tengáis miedo. Os traigo una buena noticia que os dejará muy contentos: ¡Vuestro Salvador acaba de nacer en Belén! ¡Es el Mesías, el Señor! Lo reconoceréis porque está durmiendo en un pesebre, envuelto en pañales.»

De pronto, muchos ángeles aparecieron en el cielo y alababan a Dios cantando:

«¡Gloria a Dios en el cielo, y paz en la tierra para todos los que Dios ama!»

Después de que los ángeles volvieron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «¡Vayamos corriendo a Belén para ver esto que Dios nos ha anunciado!»

Los pastores fueron de prisa a Belén, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Luego salieron y contaron lo que el ángel les había dicho acerca del niño. Todos los que estaban allí se admiraron al oírlos.

María quedó muy impresionada por todo lo que estaba sucediendo, y no dejaba de pensar en eso.

Finalmente, los pastores regresaron a cuidar sus ovejas. Por el camino iban alabando a Dios y dándole gracias por lo que habían visto y oído. Todo había pasado tal y como el ángel les había dicho."

Lucas 2: 1-20




 ¡Feliz Navidad!

Nos vemos en 2.020

Adviento, 23 de diciembre 2019

Estamos a punto de terminar este tiempo de espera (Adviento), y en estas semanas hemos hecho un recorrido sobre todo lo que rodea la Navidad: las profecías sobre la venida del Mesías, los diferentes personajes que intervinieron en la venida al mundo del niño Jesús, la cultura y costumbres que rodean este tiempo de Navidad; también hemos visto las "interferencias" que hacen que nos -distraigamos- y no percibamos el verdadero significado de la Navidad...

Muchas personas, que no creen en Jesús, ni en Su nacimiento, ni en Su obra de salvación, estos días son solo "fiestas", en las que la diversión, el consumo, los viajes y los encuentros familiares y sociales son el centro, y de alguna manera los que si creemos, nos vemos arrastrados por esa corriente...

Estamos a tiempo de que las NAVIDADES de 2.019, ¡sean diferentes! y si hemos conseguido vivir el Adviento, como ese tiempo de espera maravilloso, será más fácil que mañana, día de NOCHEBUENA y el día 25, NAVIDAD, sean días muy especiales, dónde podamos dedicar tiempo a recrearnos en el Señor, a adorarle, alabarle, darle gracias por Su venida al mundo, por el cumplimiento de las profecías y porque siendo DIOS eligió  ENCARNARSE, y hacerse semejante a nosotros, para poder entendernos, y para experimentar en su propia piel el dolor, la tentación, la angustia, la amistad, la traición de sus amigos, la alegría, el cansancio, e incluso: ¡la muerte! como como cualquier ser humano...



         Un Dios que se acercó a Sus hijos, y que está POR Nosotros y está CON nosotros, ¡desde la eternidad y hasta la ETERNIDAD!

Ten un buen día.

Adviento, 21 de diciembre 2019

Mañana, tendrá lugar en España, uno de los sorteos en el que más personas participan. El año pasado, se gastaron  en lotería de Navidad 63, 80 Euros de media por habitante (unos tres décimos por persona). Además de la lotería de Navidad, las estadísticas dicen que los españoles invierten unos 450€ anuales en diferentes juegos de azar.

El interés por el juego, es algo intrínseco en el ser humano y el querer ganar dinero “sin esfuerzo” es un 
anhelo que nos cautiva…

Existe una enfermedad asociada al descontrol por los juegos de azar: la 
ludopatía, que es tratada como una adicción y el número de enfermos crece cada día, y curiosamente aumenta de manera alarmante en tiempos de crisis, donde ganar dinero rápido y fácil, es un “clavo ardiendo” al que se agarran los que cuentan con menos recursos o no tienen un trabajo que pueda proveerles de la seguridad del sustento diario, aunque esto, -puede parecer paradógico…-

La Palabra de Dios habla del 
dinero y nos insta a ser prudentes y buenos administradores de él. Cada uno debe valorar sus “inversiones” y dar la importancia debida a las ganancias sin desasosegarnos por acumular bienes y sin caer en la tentación de poner las riquezas en primer lugar en nuestra vida, (es fácil caer…), la codicia por el dinero ha causado que algunos se hayan apartado de su fe.

“No viváis preocupados por tener más dinero. Estad contentos con lo que tenéis, porque Dios ha dicho en Su Palabra: «Nunca te dejaré desamparado.»” 
Hebreos 13:5

Es cuestión de confianza; Dios no permitirá si confiamos en Él, que nos falte lo que necesitemos, aunque sin duda, la influencia de nuestra sociedad que aspira a la comodidad y el confort, nos hace no conformarnos con lo que necesitamos, y siempre aspiramos a tener “más, y mejores” cosas que solo pueden comprarse con dinero.

Un tema más sobre el que reflexionar en este tiempo de Adviento.

Ten un buen día.




Adviento, 20 de diciembre 2019


“Vuelve a casa, vuelve, por Navidad…” 

Es casi, nuestra “banda sonora Navideña” en España, y es que estos días, es tradición que las familias compartan la cena de Nochebuena y la comida del día 25 de diciembre, pero:

¿qué pasa con los que ya no están?

Es habitual escuchar en Navidad:

-“Para mi, estas fechas son "muy malas"
porque me acuerdo de los que ya no están con nosotros…”

¡Es natural y también inevitable!; cuándo hemos pasado años celebrando la 
nochebuena con familiares muy queridos, notamos su ausencia con un dolor profundo que proviene de la nostalgia por el pasado que sabemos que no volverá, pero por otra parte, la oportunidad de llegar a celebrar un año más el nacimiento de Jesús para los que creemos en él, ¡debe desempañar esa nostalgia! y debemos luchar para no dejarnos vencer por la pena y centrarnos en el verdadero significado de la Navidad.

La nostalgia, aunque parece razonable que nos inunde, es otro de los 
obstáculos que no nos dejan ver con claridad, lo que estamos celebrando en estos días, por lo que recordar a los que nos faltan, ¡es de recibo!, aunque tal vez se hace necesario un cambio de actitud desde el agradecimiento por haberles tenido, recordando los buenos momentos a su lado, todo el amor que recibimos de ellos, y no por sentirnos tristes les queremos más, (ellos no querrían que sufriéramos en momentos maravillosos como nos ofrece la Navidad)amplificando en estos días los mejores momentos, ¡los más divertidos a su lado!, estando agradecidos por haber podido compartir nuestra vida con ellos, además, los que tenemos esperanza en la VIDA ETERNA, sabemos que:

¡volveremos a verles!,

y esa confianza nos devuelve el gozo por el re-encuentro.

Así que: ¡no estés triste!, piensa en los que todavía están y –“vuelven a casa por Navidad”-, para celebrar a tu lado el nacimiento de Cristo Jesús.

Ten un buen día.