Cuando tú iglesia dice: “Estoy orando por ti”, ¿qué significa? Pues no solo que cierra sus ojos y ¡clama a Dios por tu dolor!, porque sin duda, el Señor escucha el clamor de Sus hijos y hace esa parte que humanamente, ¡sería imposible conseguir!, pero y, ¿además?…
En ocasiones se nos olvida NUESTRA PARTE más física:
Padre nuestro…
La #oración empieza por una #relación. ¿Cómo empieza la oración con la que Jesús enseña a orar a Sus #discípulos (nosotros…): “#Padre nuestro que estás en el cielo…” Cuando utilizamos el término #Padre, ¡no es cualquier cosa!¡es un término muy familiar!, ¡muy cercano!. Si no empezamos relacionándonos con Dios de manera diaria, constante, con anhelo de conocerle y dejar que nos conozca, no vamos a hacer de nuestras oraciones algo profundo y con valor.
La #oración ¡NO ES MAGÍA! NO TIENE PODER en sí misma , el PODER lo tiene DIOS. Oramos no para que Dios conceda lo que le pedimos: oramos para alinear nuestro corazón con SU VOLUNTAD; el resultado es que sentiremos paz con lo que el Señor tenga previsto contestar a nuestro clamor.
#oración
#VoluntadDeDios
#AlineandoCorazones
Dando vueltas sobre la oración...
Algunas veces he oído:
¡La oración tiene PODER!
Sé que es una manera de hablar, pero creo que puede llegar a confundirnos...
Alguien podría interpretar que por nuestra iniciativa de orar, podríamos tener el "poder" de conseguir lo que queremos, e incluso, hacer cambiar de opinión a Dios sobre las circunstancias o peticiones que pongamos delante de Él ... y sinceramente, no creo que eso sea una buena interpretación.
Si Dios ya -ha decidido- sobre cualquier cosa que le pidamos, incluso antes de que las palabras salgan de nuestra boca, podríamos pensar que es una perdida de tiempo orar, pero la clave está que no oramos para "convencer a Dios", oramos para que Él prepare nuestras mentes y corazones para lo que en Su Santa Voluntad, tiene previsto que ocurra.
LA ORACIÓN, NO CAMBIA A DIOS:
¡NOS CAMBIA A NOSOTROS!
Es por esto, que aunque a veces ocurra lo contrario de lo que hemos pedido a Dios, si hemos "orado bien", y con la convicción absoluta que Su voluntad siempre es agradable y perfecta, experimentaremos esa PAZ que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:7) y entenderemos sin dudar, que Dios
¡HA RESPONDIDO nuestras oraciones!
Así pues, ¡DIOS, ES EL QUE TIENE EL PODER!,
y no la oración en sí misma.
Guía practica para orar sin distraerte...
Que levante la mano quién en ocasiones no se pone a orar y la cabeza se le ha ido a otra cosa... (lista de la compra, cosas pendientes que hacer en el trabajo o en casa, un recuerdo de algo que haya pasado ese día, esa llamada telefónica que no puedes olvidar, y... preocupaciones varias...)
Imagino que tienes algún recurso para que esto no os ocurra, (agradezco comentarios, que ayuden a ampliar esta guía, y que os funcionen...), pero os ofrezco alguna idea que puede ayudarte.
EL MOMENTO
¿En qué momento del día, tienes la cabeza más despejada y además, algo de tiempo que puedes dedicar a la oración?
Elegir el MEJOR MOMENTO del día: ¡es clave!; un momento que estés tranquilo, sin interferencias, y con minutos por delante para tener una buena conversación con Dios, y que forme parte de tu RUTINA diaria.
EL LUGAR
Un lugar tranquilo, a ser posible que destines para orar cada día, y que pueda convertirse en "tu lugar de oración". Puede ser tu habitación, (preferiblemente, que no sea tumbado en la cama...), quizá tu coche, un paseo por un lugar tranquilo cerca de casa o el trabajo, tu despacho...
Rodearte de elementos que acompañen este momento, te ayudará a desear, y no querer perderte este OASÍS diario. Música, luz agradable, una silla cómoda, un cojín en el suelo, cuaderno de oración, versículos inspiradores...
Pues una vez elegidos el momento del día y el lugar: ¡vamos a lo importante!
ORAR
-Orar en voz alta, ¡ayuda a no distraerte!, así que si tienes problemas para "perderte" mientras estas en tu cita diaria con Dios, además, grabar lo que oras, ¡no es un mal método!, incluso, puede ayudarte escucharlo mas tarde o enviarlo a las personas por las que estés orando, o también mandarlo a un grupo de oración que ya tengas, o que decidas crear.
-Es muy útil, anotar en un diario de oración los motivos que pones delante de Dios; esto tiene ¡muchos beneficios! ya que es más difícil distraerte mientras escribes, y después, puedes leerlas convirtiéndolas en oración.
-Un listado con los motivos de agradecimiento al Señor por sus respuestas a tus peticiones, y otro con tus súplicas por ti mismo, y por los demás, también te ayudará a no olvidar nada de lo que quieras exponer al Señor.
-Divide tu tiempo de oración en varias partes; a veces solo nos acercamos a Dios para pedir o darle gracias... también, debemos acostumbrarnos a añadir en nuestras oraciones, un tiempo para confesar nuestros pecados delante de Él, y podemos alabarle con oraciones, e incluso ¡cantarle!, seamos equilibrados...
-En toda conversación hay un diálogo, es decir hablamos y escuchamos, por tanto tenemos que pensar que ¡no solo debemos hablar cuando oramos!, debemos dejar espacios en silencio para ESCUCHAR. El Espíritu Santo, puede hablarnos, puede poner en nuestra mente ideas, sentimientos, respuestas, versículos... por eso, acostumbrarnos a dejar espacios en silencio, y poco a poco, iremos sintiéndonos cómodos con esta "modalidad" de dialogo con el Señor.
-Puede que te cueste arrancar a orar, o tener la sensación de que siempre dices lo mismo... que los temas son recurrentes... una buena opción es acudir al libro de los Salmos antes de empezar a orar. Leer un salmo, es ¡tremendamente inspirador! ya que puede invitarnos a la la confesión, la alabanza, las peticiones que tengamos que poner delante del Señor y también nuestra acción de gracias.
Salmos 95:
1 Venid, aclamemos al señor, demos vítores a la Roca que nos salva;
2 entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.
3 Porque el Señor es un Dios grande, soberano de todos los dioses:
4 tiene en su mano las simas de la tierra, son suyas las cumbres de los montes;
5 suyo es el mar, porque él lo hizo, la tierra firme que modelaron sus manos.
6 Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro.
7 Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que Él guía.
Podría extenderme mucho más... pero lo importante, es:
¡empezar a practicar cuanto antes!
Déjame en comentarios cómo lo haces tú, y así entre todos, enriqueceremos esta experiencia...
Cómo orar media hora por tu iglesia, y que te falte tiempo...
Una práctica habitual en las iglesias es organizar una jornada/cadena de 24 horas de oración. En la mayoría de ellas, se programa para que Dios guíe a la hora de escribir la agenda de cultos, actividades, decisiones y todo lo que afecta a la iglesia.
He elaborarado una guía con motivos concretos y personalizados, (pero que puede servir para cualquier iglesia) ocupando aproximadamente media hora, y que pueda ser aprovechada al máximo.
Dedique algo tiempo a la planificación de ese tiempo con motivos muy concretos y al terminar, me di cuenta que seguramente, me faltarían minutos...
La oración siempre ha sido mi "tema favorito", junto con el Espíritu Santo; puede que sean los dos temas sobre los que más libros tengo y más he "escudriñado la Biblia" para saber más, y mejor sobre estos temas.
He creado una guía "express" con muchos, y diferentes motivos de oración para que cubrieran mi media hora y ¡me encantaría compartirla contigo!, y no solo para orar media hora de manera "excepcional", si no para adaptarlo como algo muy frecuente en nuestras vidas de oración, y ¿quien sabe? en poco tiempo... ¡puede que se nos quede corto!
Los temas "ESPECÍFICOS" sobre súplicas y acción de gracias de cada congregación, deben incluirse en las generalidades que aparecen más adelante, personalizando así la iglesia por la que estamos orando, (muy interesante incluir el nombre propio de las personas: responsables, profesores, enfermos...)
Recomiendo, alternar la oración con tiempos de lectura bíblica inspiradora, silencios y música.
CONFESIÓN:
Empezamos confesándonos delante del Señor, para que no haya INTERFERENCIAS (pecados), que impidan, que nuestras oraciones lleguen con claridad al Señor.
Lectura: Salmos 51:
-Confiesa al Señor, lo que sabes que no estás haciendo bien, y además, pide que el Espíritu Santo te muestre cosas que no estás haciendo todavía y que Dios, quiere que hagas.
Guarda silencio.
-Pide perdón por algo respecto que respecto a la iglesia, creas que debes mejorar (servir con el don/dones y talentos que el Señor te ha dado, ser más cálido con las visitas, más hospitalario con tus hermanos, más atento ante sus enfermedades o cualquier tipo de problemas...)
Guarda silencio.
-Ora reconociendo tu arrepentimiento y pide ayuda al Espíritu Santo para que te de valor, valentía y constancia, para no volver a caer...
Música:Tu perdón
Lectura: Salmos 33
Cantad al Señor con alegría, vosotros los justos
es propio de los íntegros alabar al Señor...
...
...
Alaba al Señor, no por lo que hace, si no por ¡QUIÉN ES! Utiliza los atributos de Dios para exaltarle: Su bondad, fidelidad, misericordia, Su gracia... alábale por Su presencia entre nosotros, Su Salvación, ¡por estar atento siempre!, Padre eterno, Santo, poderoso, Rey de reyes...
Alábale por Su maravillosa creación, Por Su hijo, Por el Espíritu Santo, por Su BELLEZA...
Música: La bondad de Dios
Lectura: Salmos 86
Espero que esta guía, te ayude a cubrir media hora de oración, y:
¡HASTA TE FALTE TIEMPO!
Practica, practica, practica...
Día 21: Oración
Lucas 18:1-8
y hoy, que es el último día contestando preguntas y poniendo en práctica la disciplina espiritual de la ORACIÓN.
Es cierto que a veces, Dios, no responde de la manera que esperamos, pero el contestar -NO-, es una respuesta. También es cierto, que a veces, nos cuesta ser persistentes en nuestra oración, porque sentimos que el Señor, "tarda en contestarnos", pero hemos visto que Sus tiempos no son los nuestros, y que esa "tardanza", responde a un PROPÓSITO, y es: crecer en confianza y fe y seguir insistiendo sin desmayar.
El "secreto de la oración", es CONFIAR, INSISTIR, y PEDIR conforme a la voluntad de Dios, y para ello, hay que conocerle bien y el camino, es conocer Su Palabra y escuchar al Espíritu Santo, dejándonos guiar por Él.
Oramos, -no para cambiar la voluntad de Dios-, sino para que en el camino de la oración, sea nuestro corazón el que cambie y se alinee con el corazón de Dios.
Ocupar más tiempo en adoración al Señor, es uno de nuestros objetivos espirituales, (la mayoría del tiempo, pedimos y pedimos...). También, la confesión y la gratitud, deben ocupar más tiempo en nuestras oraciones.
-¿Te atreves a practicar esta disciplina FIELMENTE a lo largo del verano?
Día 20: Oración
Lucas 11:5-8
Día 19: Oración
"...mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén"
-¿Es tu costumbre DIARIA, pedir al Señor que te libre del mal?
-¿Qué reconocemos en esta parte final de la oración cuando decimos TUYO es el reino, el poder y la gloria?
-Creemos que Dios tiene TANTO poder como para ayudarnos a cambiar "eso" tan difícil con lo que llevamos peleando toda la vida?
-Anota en tu cuaderno, esos "imposibles" para el ser humano, y que Dios podría cambiar si insistimos en clamar pidiéndoselo, y plantéate como objetivo espiritual, empezar a hacerlo a partir de ahora...
https://youtu.be/xhrpRqDUFwM
Día 18: Oración
https://youtu.be/XGgXKTBuNY4
Día 17: Oración
-¿Crees que Dios te perdona y es "opcional" que tu no lo hagas con los demás? (Él es misericordia y bondad, pero nosotros no...)
-¿Crees que hay ciertas ofensas que recibimos de los demás que son IMPERDONABLES?
-Lee la parábola de "Los dos deudores" Mateo 18: 21-35 ¿Te identificas?
-Recuerda en una ofensa que te ha dolido mucho... ¿Ya has perdonado a quién te hizo mal? Puedes anotar como objetivo espiritual, orar por esto durante 21 días. pidiendo al Señor que te ayude a perdonar, y comprueba lo que pasa...
-Cuándo has perdonado una ofensa o te has sentido perdonado por alguien: ¿qué sientes? Haz una lista en tu cuaderno de los beneficios FISICOS, emocionales y espirituales y ¡repásala cuando de nuevo te encuentres en la tesitura de perdonar o tener que pedir perdón!
Día 16: Oración
Día 15: Oración
Día 14: Oración
Día 13: Oración
"Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos."
Día 12: Oración
Hebreos 11:6
Día 11: Oración
Salmos 100:4
-¿Cómo empiezas tus oraciones SIEMPRE, o CASI SIEMPRE, dando gracias y alabando...?
-¿Cómo te diriges normalmente a Dios?, ¿le llamas por Su nombre o utilizas algún adjetivo que le defina?
Puedes proponerte como objetivo espiritual, enriquecer tus oraciones, dirigiéndote a Dios, de múltiples maneras y no solo como "Señor", o "Padre"... Hay una gama muy interesante de "atributos y nombres de Dios", que puedes empezar a usar...
Anota en tu cuaderno, una nueva manera de "adorar" que vas a implementar a las que ya usas.
-¿Acostumbras a pedir al Señor que te proteja cuando sales de casa? (aunque solo salgas a comprar el pan...)
-¿Das gracias a Dios cada vez que regresas a casa? (puede parecer una "tontería", pero si nos acostumbramos a ser agradecidos con el Señor en las pequeñas cosas, formaremos en nosotros el hábito de dar GRACIAS POR TODO)
Día 10: Oración
Día 9: Oración
Efesios 6:18
-¿Te cuesta PERSEVERAR, en tus motivos de oración? Si es así, ¡podrías marcarte ese objetivo espiritual! y anotarlo en tu cuaderno.
-¿Tienes una lista de oración que además de tus motivos personales de súplica al Señor, perseveras en oración por los demás? (personas sin empleo, enfermos crónicos, hijos no creyentes, tu jefe, tus vecinos, el gobierno...) Anota en tu cuaderno, algunas personas y comprométete delante del Señor a orar por ellos cada día durante al menos 21 días...
Día 8: Oración
Isaías 65:24
2 Corintios 12:8
Jeremías 33:3
-Cuando el Señor tarda en contestar tus oraciones: ¿qué haces?, ¿te das por vencido pronto?, ¿insistes?
-Piensa en alguna petición de oración que hayas hecho al Señor últimamente, y que ha superado tus expectativas...
-¿Cuál es el motivo de oración por el que llevas más tiempo pidiendo y que aun no ha sido contestado? ¡Reflexiona!, porque quizás, ¡sí ha sido contestado! pero no coincide con lo que estabas pidiendo... (a veces el Señor contesta NO, pero no nos damos por aludidos...)
-¿Crees que hay un propósito detrás de que el Señor a veces, responde rápidamente y otras, "tarda"?
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