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Dios Su parte, y tú la tuya.

Cuando tú iglesia dice: “Estoy orando por ti”, ¿qué significa? Pues no solo que cierra sus ojos y ¡clama a Dios por tu dolor!, porque sin duda, el Señor escucha el clamor de Sus hijos y hace esa parte que humanamente, ¡sería imposible conseguir!, pero y, ¿además?…

En ocasiones se nos olvida NUESTRA PARTE más física:

 #acompañar #abrazar #visitar #telefonear o un sencillo #whatsAppDiario con palabras de ánimo, cariño y empatía.
#DiosSuParteYTúLaTuya



Padre nuestro…

 


La #oración empieza por una #relación. ¿Cómo empieza la oración con la que Jesús enseña a orar a Sus #discípulos (nosotros…): “#Padre nuestro que estás en el cielo…” Cuando utilizamos el término #Padre, ¡no es cualquier cosa!¡es un término muy familiar!, ¡muy cercano!. Si no empezamos relacionándonos con Dios de manera diaria, constante, con anhelo de conocerle y dejar que nos conozca, no vamos a hacer de nuestras oraciones algo profundo y con valor. 


La #oración ¡NO ES MAGÍA! NO TIENE PODER en sí misma , el PODER lo tiene DIOS. Oramos no para que Dios conceda lo que le pedimos: oramos para alinear nuestro corazón con SU VOLUNTAD; el resultado es que sentiremos paz con lo que el Señor tenga previsto contestar a nuestro clamor.


#oración 

#VoluntadDeDios

#AlineandoCorazones


Dando vueltas sobre la oración...

Algunas veces he oído:

¡La oración tiene PODER!

Sé que es una manera de hablar, pero creo que puede llegar a confundirnos... 

Alguien podría interpretar que por nuestra iniciativa de orar, podríamos tener el "poder" de conseguir lo que queremos, e incluso, hacer cambiar de opinión a Dios sobre las circunstancias o peticiones que pongamos delante de Él ... y sinceramente, no creo que eso sea una buena interpretación.

Si Dios ya -ha decidido- sobre cualquier cosa que le pidamos, incluso antes de que las palabras salgan de nuestra boca, podríamos pensar que es una perdida de tiempo orar, pero la clave está que no oramos para "convencer a Dios", oramos para que Él prepare nuestras mentes y corazones para lo que en Su Santa Voluntad, tiene previsto que ocurra.

LA ORACIÓN, NO CAMBIA A DIOS

¡NOS CAMBIA A NOSOTROS!

Es por esto, que aunque a veces ocurra lo contrario de lo que hemos pedido a Dios, si hemos "orado bien", y con la convicción absoluta que Su voluntad siempre es agradable y perfecta, experimentaremos esa PAZ que sobrepasa todo entendimiento  (Filipenses 4:7) y entenderemos sin dudar, que Dios 

¡HA RESPONDIDO nuestras oraciones!

Así pues, ¡DIOS, ES EL QUE TIENE EL PODER!, 

y no la oración en sí misma.





Guía practica para orar sin distraerte...

Que levante la mano quién en ocasiones no se pone a orar y la cabeza se le ha ido a otra cosa... (lista de la compra, cosas pendientes que hacer en el trabajo o en casa, un recuerdo de algo que haya pasado ese día, esa llamada telefónica que no puedes olvidar, y... preocupaciones varias...)

Imagino que tienes algún recurso para que esto no os ocurra, (agradezco comentarios, que ayuden a ampliar esta guía, y que os funcionen...), pero os ofrezco alguna idea que puede ayudarte.

EL MOMENTO

¿En qué momento del día, tienes la cabeza más despejada y además,  algo de tiempo que puedes dedicar a la oración? 

Elegir el MEJOR MOMENTO del día: ¡es clave!; un momento que estés tranquilo, sin interferencias, y con minutos por delante para tener una buena conversación con Dios, y que forme parte de tu RUTINA diaria.

EL LUGAR

Un lugar tranquilo, a ser posible que destines para orar cada día, y que pueda convertirse en "tu lugar de oración". Puede ser tu habitación, (preferiblemente, que no sea tumbado en la cama...), quizá tu coche, un paseo por un lugar tranquilo cerca de casa o el trabajo, tu despacho... 

Rodearte de elementos que acompañen este momento, te ayudará a desear, y no querer perderte este OASÍS diario. Música, luz agradable, una silla cómoda, un cojín en el suelo, cuaderno de oración, versículos inspiradores...



Pues una vez elegidos el momento del día y el lugar: ¡vamos a lo importante!

ORAR

-Orar en voz alta, ¡ayuda a no distraerte!, así que si tienes problemas para "perderte" mientras estas en tu cita diaria con Dios, además, grabar lo que oras, ¡no es un mal método!, incluso, puede ayudarte escucharlo mas tarde o enviarlo a las personas por las que estés orando, o también mandarlo a un grupo de oración que ya tengas, o que decidas crear.

-Es muy útil, anotar en un diario de oración los motivos que pones delante de Dios; esto tiene ¡muchos beneficios! ya que es más difícil distraerte mientras escribes, y después, puedes leerlas convirtiéndolas en oración.

-Un listado con los motivos de agradecimiento al Señor por sus respuestas a tus peticiones, y otro con tus súplicas por ti mismo, y por los demás, también te ayudará a no olvidar nada de lo que quieras exponer al Señor.

-Divide tu tiempo de oración en varias partes; a veces solo nos acercamos a Dios para pedir o darle gracias...  también, debemos acostumbrarnos a añadir en nuestras oraciones, un tiempo para confesar nuestros pecados delante de Él, y podemos alabarle con oraciones, e incluso ¡cantarle!, seamos equilibrados...

-En toda conversación hay un diálogo, es decir hablamos y escuchamos, por tanto tenemos que pensar que ¡no solo debemos hablar cuando oramos!, debemos dejar espacios en silencio para ESCUCHAR. El Espíritu Santo, puede hablarnos, puede poner en nuestra mente ideas, sentimientos, respuestas, versículos... por eso, acostumbrarnos a dejar espacios en silencio, y poco a poco, iremos sintiéndonos cómodos con esta "modalidad" de dialogo con el Señor.

-Puede que te cueste arrancar a orar, o tener la sensación de que siempre dices lo mismo... que los temas son recurrentes... una buena opción es acudir al libro de los Salmos antes de empezar a orar. Leer un salmo, es ¡tremendamente inspirador! ya que puede invitarnos a la la confesión, la alabanza, las peticiones que tengamos que poner delante del Señor y también nuestra acción de gracias.

 Salmos 95: 

1 Venid, aclamemos al señor, demos vítores a la Roca que nos salva; 

2 entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos. 

3 Porque el Señor es un Dios grande, soberano de todos los dioses: 

4 tiene en su mano las simas de la tierra, son suyas las cumbres de los montes; 

5 suyo es el mar, porque él lo hizo, la tierra firme que modelaron sus manos. 

6 Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. 

7 Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que Él guía. 

Podría extenderme mucho más... pero lo importante, es:

 ¡empezar a practicar cuanto antes!

Déjame en comentarios cómo lo haces tú, y así entre todos, enriqueceremos esta experiencia...



Cómo orar media hora por tu iglesia, y que te falte tiempo...

Una práctica habitual en las iglesias es organizar una jornada/cadena de 24 horas de oración. En la mayoría de ellas, se programa para que Dios guíe a la hora de escribir la agenda de cultos, actividades, decisiones y todo lo que afecta a la iglesia.

He elaborarado una guía con motivos concretos y personalizados, (pero que puede servir para cualquier iglesia) ocupando aproximadamente media hora, y que pueda ser aprovechada al máximo. 

Dedique algo tiempo a la planificación de ese tiempo con motivos muy concretos y al terminar, me di cuenta que seguramente, me faltarían minutos...

La oración siempre ha sido mi "tema favorito",  junto con el Espíritu Santo; puede que sean los dos temas sobre los que más libros tengo y más he "escudriñado la Biblia" para saber más, y mejor sobre estos temas.

He creado una guía "express" con muchos, y diferentes motivos de oración para que cubrieran mi media hora y ¡me encantaría compartirla contigo!, y no solo para orar media hora de manera "excepcional", si no para adaptarlo como algo muy frecuente en nuestras vidas de oración, y ¿quien sabe? en poco tiempo... ¡puede que se nos quede corto!

Los temas "ESPECÍFICOS" sobre súplicas y acción de gracias de cada congregación, deben incluirse en las generalidades que aparecen más adelante, personalizando así la iglesia por la que estamos orando, (muy interesante incluir el nombre propio de las personas: responsables, profesores, enfermos...)

Recomiendo, alternar la oración con tiempos de lectura bíblica inspiradora, silencios y música.

CONFESIÓN: 

Empezamos confesándonos delante del Señor, para que no haya INTERFERENCIAS (pecados), que impidan, que nuestras oraciones lleguen con claridad al Señor.

Lectura: Salmos 51:

Apiádate de mí, oh Dios, por tu amor,
por tu gran compasión borra mi falta;
límpiame por entero de mi culpa,
purifícame de mis pecados.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.

Contra ti, sólo contra ti pequé,
yo hice lo que tú aborreces;

así que serás justo en tu sentencia,
serás irreprochable cuando juzgues.

-Confiesa al Señor, lo que sabes que no estás haciendo bien, y además, pide que el Espíritu Santo te muestre cosas que no estás haciendo todavía y que Dios, quiere que hagas. 

Guarda silencio.

-Pide perdón por algo respecto que respecto a la iglesia, creas que debes mejorar (servir con el don/dones y talentos que el Señor te ha dado, ser más cálido con las visitas, más hospitalario con tus hermanos, más atento ante sus enfermedades o cualquier tipo de problemas...)

Guarda silencio.

-Ora reconociendo tu arrepentimiento y pide ayuda al Espíritu Santo para que te de valor, valentía y constancia, para no volver a caer...

Música:Tu perdón


ALABANZA

Sabiéndonos perdonados, empezamos un tiempo de alabanza.

Lectura: Salmos 33

Cantad al Señor con alegría, vosotros los justos

es propio de los íntegros alabar al Señor...

...

...

Alaba al Señor, no por lo que hace, si no por ¡QUIÉN ES! Utiliza los atributos de Dios para exaltarle: Su bondad, fidelidad, misericordia, Su gracia... alábale por Su presencia entre nosotros, Su Salvación, ¡por estar atento siempre!, Padre eterno, Santo, poderoso, Rey de reyes... 

Alábale por Su maravillosa creación, Por Su hijo, Por el Espíritu Santo, por Su BELLEZA...

Música: La bondad de Dios



                                                         SÚPLICA

Lectura: Salmos 86

Atiéndeme, Señor; respóndeme,
    pues pobre soy y estoy necesitado.
Presérvame la vida, pues te soy fiel.

    Tú eres mi Dios, y en ti confío

 ¡salva a tu siervo!
Compadécete, Señor, de mí,
    porque a ti clamo todo el día.
Reconforta el espíritu de tu siervo,
    porque a ti, Señor, elevo mi alma.
...
...

Probablemente, esta sea la sección, dónde empleemos más tiempo... 

Como esta guía, ha sido creada por la iniciativa de orar por una iglesia, enfocaremos las peticiones a ese respecto.

-Oramos para que todos los que conforman el cuerpo de la iglesia, encuentren su don/dones que el Señor les ha dado, y puedan servir a la iglesia y darle la gloria a Dios.

-Oramos por las necesidades de los distintos departamentos que haya en tu iglesia, para ello, es importante que hables previamente con cada representante, coordinador o responsable, podrá decirte cosas concretas y que luego podamos agradecer al Señor por Su respuesta:

-Los niños; Su entrega al Señor, su capacidad de comprender el mensaje que queremos enseñarles, por sus profesores: compromiso, responsabilidad, cariño en el trato, preocupación por sus vidas de manera integral, y por sus padres.

-Adolescentes: Por que pongan en práctica todo lo que ya saben del Señor, por su conversión, sus comienzos de servicio en la iglesia descubriendo sus dones, para que el Señor les libre de malas compañías o posibles tentaciones...

-Los jóvenes: ayuda a la hora de tomar decisiones, su integración en los diferentes servicios de la iglesia,sus estudios o trabajos, su posible pareja, la relación con sus padres, la consolidación de su compromiso y entrega a Dios.

-El liderazgo de la iglesia: Para que sus corazones sean sensibles a las necesidades de los miembros de la iglesia, por la visión y misión de la congregación, para que el Señor escriba la agenda de actividades, eventos, y planificación de todo lo que tenga que ver con la vida de la iglesia, y sean dirigidos por el Espíritu Santo; para que el Señor les capacite y les de tiempo y amor para su iglesia, sin descuidar su vida familiar y su cuidado personal; para que su vida de oración sea su prioridad.

- Por los equipos encargados de que los cultos sean de bendición: alabanza, sonido, iluminación, bienvenida, dirección del culto, enseñanza...

-Grupos de hogar: que sea el Espíritu Santo quién mueva a las personas a integrarse en los grupos y propicie la comunión entre los hermanos siendo cada encuentro edificante. También orar por los que dirigen, y coordinan los grupos.

-Por todos los que sirven y que no están incluidos en los grupos anteriores, como los encargados de redes sociales, web, audiovisuales...etc

-Oramos por los enfermos, por los que están en necesidad, por los que tienen problemas familiares, económicos, por los que tienen que tomar decisiones importantes; pedimos discernimiento, paz y confianza en la voluntad de Dios.

-Oramos por las finanzas de la iglesia, por las necesidades materiales que tenga.

-Oramos para caminar como iglesia en la voluntad de Dios y cumplir el propósito que tiene para ella, siendo SAL Y LUZ dónde el Señor nos ha puesto, y poder llevar a cabo LA GRAN COMISIÓN, como individuos pero también como comunidad.


Música: Lo harás otra vez



                                               ACCIÓN DE GRACIAS

Terminamos nuestro tiempo de oración dando GRACIAS al Señor por estar atento a nuestro clamor y por todo lo bueno que provee a nuestras vidas y Su iglesia:

Salmos 107:
Que den gracias al Señor por su gran amor
por sus maravillas en favor de los hombres
...
...


-Gracias por todas las familias que componen la iglesia, por las personas que sirven, por los medios materiales que ayudan a llevar a cabo las actividades, por el local, por poder llevar a cabo nuestra vida cristiana con libertad...

Aquí nuestro corazón debe abrirse y dejar salir agradecimiento por la bondad del Señor con Su iglesia.

Música: La bendición



Espero que esta guía, te ayude a cubrir media hora de oración, y:


¡HASTA TE FALTE TIEMPO!


Practica, practica, practica...

Día 21: Oración

Lucas 18:1-8

"Cierto día, Jesús les contó una historia a sus discípulos para mostrarles que siempre debían orar y nunca darse por vencidos. 
«Había un juez en cierta ciudad —dijo—, que no tenía temor de Dios ni se preocupaba por la gente.  Una viuda de esa ciudad acudía a él repetidas veces para decirle: 
Hágame justicia en este conflicto con mi enemigo”. 
 Durante un tiempo, el juez no le hizo caso, hasta que finalmente se dijo a sí mismo: 
“No temo a Dios ni me importa la gente,  pero esta mujer me está volviendo loco. Me ocuparé de que reciba justicia, ¡porque me está agotando con sus constantes peticiones!”».
 Entonces el Señor dijo: «Aprended una lección de este juez injusto.  Si hasta él dio un veredicto justo al final, ¿acaso no creen que Dios hará justicia a su pueblo escogido que clama a él día y noche? ¿Seguirá aplazando su respuesta? Os digo, ¡él pronto les hará justicia! Pero cuando el Hijo del Hombre regrese, ¿a cuántas personas con fe encontrará en la tierra?».

-¡Dios SIEMPRE responde a nuestras oraciones! 

y hoy, que es el último día contestando preguntas y poniendo en práctica la disciplina espiritual de la ORACIÓN.

Es cierto que a veces, Dios, no responde de la manera que esperamos, pero el contestar -NO-, es una respuesta. También es cierto, que a veces, nos cuesta ser persistentes en nuestra oración, porque sentimos que el Señor, "tarda en contestarnos", pero hemos visto que Sus tiempos no son los nuestros, y que esa "tardanza", responde a un PROPÓSITO, y es: crecer en confianza y fe y seguir insistiendo sin desmayar.

El "secreto de la oración", es CONFIAR, INSISTIR, y PEDIR conforme a la voluntad de Dios, y para ello, hay que conocerle bien y el camino, es conocer Su Palabra y escuchar al Espíritu Santo, dejándonos guiar por Él.

Oramos, -no para cambiar la voluntad de Dios-, sino para que en el camino de la oración, sea nuestro corazón el que cambie y se alinee con el corazón de Dios.

Ocupar más tiempo en adoración al Señor, es uno de nuestros objetivos espirituales, (la mayoría del tiempo, pedimos y pedimos...). También, la confesión y la gratitud, deben ocupar más tiempo en nuestras oraciones.

-¿Te atreves a practicar esta disciplina FIELMENTE a lo largo del verano?


Día 20: Oración

Lucas 11:5-8

"Luego (Jesus), utilizó la siguiente historia para enseñarles más acerca de la oración: «Suponed que uno de vosotros va a la casa de un amigo a medianoche para pedirle que le preste tres panes. Le dices: “Acaba de llegar de visita un amigo mío y no tengo nada para darle de comer”. Suponed que ese amigo grita desde el dormitorio: “No me molestes. La puerta ya está cerrada, y mi familia y yo estamos acostados. No puedo ayudarte”.  Os digo que, aunque no lo haga por amistad, si sigue tocando a la puerta el tiempo suficiente, él se levantará y le dará lo que necesita debido a tu audaz insistencia."

-Jesús enseñaba a través de parábolas, (para que no olvidemos sus enseñanzas y con un ejemplo -tan humano-, nos identifiquemos)
¿A veces, te has sentido -"pesad@"- cuándo has orado por algo?
-¿Cual es tu oración más recurrente? ¿Tiene que ver con algo para ti, o como en los versículos de hoy, es para conseguir el bien de un amigo?
-La base de la oración persistente es LA CONFIANZA,  si es así:¿qué lección podemos sacar cuándo nos desanimamos y dejamos de orar por algún motivo?
-¿Cuales son las razones más comunes en tu caso que te hacen dejar de orar después de algún tiempo?
-Puedes plantearte como un OBJETIVO ESPIRITUAL, no dejar de orar por lo que le pides al Señor, hasta no tener una respuesta clarísima por parte de Dios. (Recuerda que su respuesta, puede ser NO, y aunque esa negativa, no cumpla tus expectativas, es una respuesta)

Día 19: Oración

Mateo 6: 13b

"...mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén"

-¿Es tu costumbre DIARIA, pedir al Señor que te libre del mal? 

-¿Qué reconocemos en esta parte final de la oración cuando decimos TUYO es el reino, el poder y la gloria?

-Creemos que Dios tiene TANTO poder como para ayudarnos a cambiar "eso" tan difícil con lo que llevamos peleando toda la vida?

-Anota en tu cuaderno, esos "imposibles" para el ser humano, y que Dios podría cambiar si insistimos en clamar pidiéndoselo, y plantéate como objetivo espiritual, empezar a hacerlo a partir de ahora...


https://youtu.be/xhrpRqDUFwM


Día 18: Oración

Lucas 11:4b

"...Y no permitas que cedamos ante la tentación."

-¿Qué haces cuándo se presenta la tentación ante ti, -luchas- o... ¡huyes!?

-¿Cómo EVITAS la tentación? y ¿cómo EVITAS CAER en ella?

-¿Cuál ha sido la tentación más importante a la que te has enfrentado?, ¿has podido vencerla? Te animo a que -si no has podido con ella- te plantees cómo objetivo espiritual, orar durante 21 días fielmente, para que el Señor te ayude a vencerla.

-¿Está en tu oración cada mañana que el Señor te libre de caer en la tentación? 
*Observa que el versículo, no nos dice que: 
-Dios no permita que NINGUNA tentación se nos presente...- dice que :
-¡Él, no permita que caigamos en ella!

ya que se da por hecho, que con alguna, nos vamos a encontrar...

-Haz en tu cuaderno una lista de las tentaciones más frecuentes con las que nos encontramos a diario, y pon en columnas diferentes, las que son "peligrosas" para ti, y las que no suponen tentación alguna, aunque otr@s caigan con facilidad en ellas, y sé ¡muy consciente de ello cada día!

https://youtu.be/XGgXKTBuNY4


Día 17: Oración

Lucas 11:4a

"Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. "

-¿Crees que Dios te perdona y es "opcional" que tu no lo hagas con los demás? (Él es misericordia y bondad, pero nosotros no...)

-¿Crees que hay ciertas ofensas que recibimos de los demás que son IMPERDONABLES?

-Lee la parábola de "Los dos deudores" Mateo 18: 21-35 ¿Te identificas?

-Recuerda en una ofensa que te ha dolido mucho... ¿Ya has perdonado a quién te hizo mal? Puedes anotar como objetivo espiritual, orar por esto durante 21 días. pidiendo al Señor que te ayude a perdonar, y comprueba lo que pasa...

-Cuándo has perdonado una ofensa o te has sentido perdonado por alguien: ¿qué sientes? Haz una lista en tu cuaderno de los beneficios FISICOS, emocionales y espirituales y ¡repásala cuando de nuevo te encuentres en la tesitura de perdonar o tener que pedir perdón!

Día 16: Oración

Lucas 11:3

"El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy."

-¿Qué consideras básico cada día para vivir?

-¿Has pensado alguna vez que CADA DÍA es un regalo de Dios, y que cosas tan básicas cómo despertarse, respirar, hablar, tener a tus seres queridos cerca, el alimento, el sol, un techo dónde vivir... es porque Dios lo permite?

-Imagínate que un día te despiertas y ha desaparecido todo lo que te aporta seguridad, amor, protección... ¿No crees que se hace NECESARIO el ser muy consciente que TODO, cada día viene de Dios? Si fuéramos tan conscientes de esto: ¿no seríamos mucho más agradecidos?

-Pides a Dios cada noche, (y cada amanecer), que te siga proveyendo de todo lo que consideras básico, o lo das por hecho,  o incluso piensas que "te lo has ganado por méritos propios"?


Día 15: Oración

Lucas 11:2b

"...santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra."

-¿Qué entiendes por SANTIFICADO?, ¿Dios es Santo porque nosotros nos dirigimos a Él cómo ese adjetivo, o es un atributo inherente en ÉL, y limitamos a confirmarlo en nuestra oración?

- ¿Sientes la "imperante necesidad" de que venga el Reino de Dios a nuestra tierra? Define que es el Reino de Dios.

-Si este mundo hiciera la Voluntad de Dios: ¿qué cambiaría? Haz una lista de cosas que serían diferentes si TODOS hiciéramos la voluntad de Dios.

-Describe en tu cuaderno cómo te imaginas "el cielo".


Día 14: Oración

Lucas 11:2a

"Y les dijo: Cuando oréis, decid: 
Padre nuestro que estás en los cielos,"


-¿Cómo empiezas tus oraciones?

-Cuando "decís algo", lo hacéis en silencio (sin voz), en voz baja, alzando la voz, gritando? ¿y cuándo oráis?

-¿Qué reconocimiento ves en la manera en la que Jesús se refiere a Dios en este versículo?

-¿Qué relación habitualmente tenemos con nuestro padre terrenal? ¿Crees que ha influido en la relación que mantienes con Dios?

-¿Por que crees que Jesús se refirió al cielo, ubicando al Padre? ¿Esto se contradice con la omnipresencia de Dios?

         En este vídeo, podéis oír el Padre nuestro en Arameo           
            (idioma en el que probablemente, oró Jesús)


En Hebreo



En griego


Día 13: Oración

Lucas 11:1


"Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos."

-Si tuvieras la oportunidad de vivir un tiempo con Jesús cómo le pasó a Sus discípulos; ¿le pedirías que te enseñase a orar o qué te gustaría aprender de Él?

-¿Te ha enseñado "alguien a orar" o lo haces -a tú manera-?

-¿Crees que es necesario aprender a orar o es algo que "sale solo"? ¿Qué maneras se te ocurren para aprender?

-Tras esta petición de los discípulos, ¿cómo respondió Él? Lucas 11:2-4

A partir de mañana empezaremos a "hacernos preguntas"  sobre esa "manera de orar" que Jesús mostró a Sus discípulos.



Día 12: Oración

Hebreos 11:6 

"Nadie puede agradar a Dios si no tiene fe. 
Cualquiera que se acerque a Dios debe creer que Dios existe y que premia a los que lo buscan."

-¿Cuál es una característica IMPRESCINDIBLE, para que Dios escuche nuestras oraciones?

-¿Dios escucha las oraciones de las personas que no tienen fe, .pero que cuándo tienen "el agua al cuello"-, se acuerdan de Él?

-¿Estas siempre SEGUR@ al 100%que Dios va a contestar lo que le pides?

- ¿Dios premia diciendo SI a nuestras peticiones, y castiga diciendo NO? ¡Reflexiona sobre esto...! A veces Dios, nos dice NO, y pasado un tiempo, nos damos cuenta que ese "no", era un premio... Recuerda algún ejemplo de esto, y anótalo en tu cuaderno.


Día 11: Oración

Salmos 100:4


"Entrad por sus puertas con acción de gracias,
Por sus atrios con alabanza;
Alabadle, bendecid su nombre."

-¿Cómo empiezas tus oraciones SIEMPRE, o CASI SIEMPRE, dando gracias y alabando...?

-¿Cómo te diriges normalmente a Dios?, ¿le llamas por Su nombre o utilizas algún adjetivo que le defina? 
Puedes proponerte como objetivo espiritual, enriquecer tus oraciones, dirigiéndote a Dios, de múltiples maneras y no solo como "Señor", o "Padre"... Hay una gama muy interesante de "atributos y nombres de Dios", que puedes empezar a usar...




-¿Utilizas en tu tiempo de adoración y gratitud al Señor SOLO PALABRAS, o usas algún recurso más? Puede ser interesante añadir alguna "innovación" a la hora de alabar a nuestro Padre Celestial, cómo: cantar, alzar las manos, aplaudir, tocar algún instrumento musical, danzar...
Anota en tu cuaderno, una nueva manera de "adorar" que vas a implementar a las que ya usas.

-¿Acostumbras a pedir al Señor que te proteja cuando sales de casa? (aunque solo salgas a comprar el pan...)  

-¿Das gracias a Dios cada vez que regresas a casa? (puede parecer una "tontería", pero si nos acostumbramos a ser agradecidos con el Señor en las pequeñas cosas, formaremos en nosotros el hábito de dar GRACIAS POR TODO) 


Día 10: Oración

Santiago 4:2

"... No tenéis porque NO PEDÍS..."

-¿Qué cosas o que objetivos no consigues? (Tal vez no consigues ser constante en la oración, o te distraes orando, o no perseveras en oración... ¿Por qué no le pides eso al Señor...? )¡Reflexiona sobre esto!

-¿Te has planteado alguna vez pedir cosas realmente DIFICILES al Señor? (Si analizamos nuestras oraciones, muchas veces, "hacemos pequeño al Señor", ¡no atreviéndonos a pedir GRANDES cosas! por ejemplo, cuando pedimos que mejore un enfermo, en vez de pedir que sane completamente, o que el Señor nos ayude en un examen, en vez de ¡pedir, sacar un 10!)

-¿Qué no tienes y te gustaría tener? Anótalo en tu cuaderno, y ¡empieza a pedírselo a Dios! (Recuerda que una de las condiciones para que nuestras oraciones sean escuchadas y concedidas en "los tiempos de Dios", es que sean conforme a Su voluntad, y para ello, tenemos que conocer bien a Dios...)

-Analiza tus motivos de oración diarios actuales, y mira si coinciden con los que aparecen en el Padre Nuestro; considera si es necesario que hagas algún cambio en lo que pides...



Día 9: Oración

Efesios 6:18 

"orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;"

-¿Qué entiendes por "velar" cuando oras?

-¿Te cuesta PERSEVERAR, en tus motivos de oración? Si es así, ¡podrías marcarte ese objetivo espiritual! y anotarlo en tu cuaderno.

-¿Tienes una lista de oración que además de tus motivos personales de súplica al Señor, perseveras en oración por los demás? (personas sin empleo, enfermos crónicos, hijos no creyentes, tu jefe, tus vecinos, el gobierno...) Anota en tu cuaderno, algunas personas y comprométete delante del Señor a orar por ellos cada día durante al menos 21 días...



Día 8: Oración

Isaías 65:24 

"Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído..."
Lucas 18:7

2 Corintios 12:8 

"...respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.”

Jeremías 33:3 

"Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces."

-En los versículos anteriores, vemos que Dios, responde nuestras oraciones a veces, inmediatamente, otras, nos parece que tarda, e incluso, no responde cómo esperamos, y otras, ¡supera con creces nuestras expectativas...! En la actualidad, y respecto a tus peticiones al Señor: ¿cuál está siendo la respuesta?

-Cuando el Señor tarda en contestar tus oraciones: ¿qué haces?, ¿te das por vencido pronto?, ¿insistes?

-Piensa en alguna petición de oración que hayas hecho al Señor últimamente, y que ha superado tus expectativas...

-¿Cuál es el motivo de oración por el que llevas más tiempo pidiendo y que aun no ha sido contestado? ¡Reflexiona!, porque quizás, ¡ ha sido contestado! pero no coincide con lo que estabas pidiendo... (a veces el Señor contesta NO, pero no nos damos por aludidos...)

-¿Crees que hay un propósito detrás de que el Señor a veces, responde rápidamente y otras, "tarda"?