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Semana Santa 2026

 ¡Una curiosidad!


¿Os habéis dado cuenta?: la flor "de Pascua" que empleamos para decorar nuestras casas en Navidad, es quizás, con la que deberíamos decorar en Semana Santa... (Pascua)?, pero por climatología, -al menos aquí en España-, esta planta, no llega con toda su frescura a la primavera, (aunque todavía en algunos hogares tenemos la que decoró nuestra casa en Navidad...) 

Yo esta Semana Santa de 2.026, quiero "crear tendencia", y proponer que sea la Violeta Africana o Santa Paulia, ¡la que regalemos y decore nuestras casas en Pascua! ¿qué os parece?

Muchas veces se asocia el color morado a Semana Santa:


 “Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas...”
                      Marcos 15:17




También en algunos países, se acostumbra a decorar las casas en Semana Santa con "huevos de Pascua", incluso, se -esconden- huevos de chocolate o pintados de diferentes colores" como un juego para los niños, y esta tradición, no es una costumbre cristiana, sino que viene de mucho antes -desde la mitología griega-, en la que el huevo, se asociaba con el inicio de la vida, por lo que el domingo de Resurrección, empezó también a simbolizarse para los cristianos con el huevo de Pascua como inicio de la vida.

Los seres humanos, ¡no podemos evitar! buscar símbolos que nos recuerden los grandes acontecimientos; como los anillos/alianzas en las bodas, el pan y el vino como símbolo del cuerpo y sangre de Jesús, la misma cruz, cómo el emblema del cristiano...etc, de ahí viene nuestra tendencia a recordar por medio de símbolos, decoraciones, o colores... y ¡no está mal!, el peligro es que perdamos la perspectiva del verdadero significado de lo que celebramos...

Otra curiosidad, es que los primeros cristianos no utilizaban la cruz como el símbolo de lo que les identificaba, ya que veían en ella, más la derrota que la victoria. En los primeros siglos de cristianismo la cruz era el castigo que se infligía a los delincuentes que traspasaban los "márgenes de la ley" y las crucifixiones se llevaban a cabo en lugares transitados para que todo el mundo pudiera ver las consecuencias que les traerían no cumplir con las normas y leyes. También, querían que sirviera de lección y prevención para todos los ciudadanos... Fue a partir del emperador Constantino, cuándo se abolió la crucifixión, y la cruz, empezó a verse de otra manera. La cruz VACÍA, (ya que Jesús no murió para siempre, sino que resucitó), es uno de los símbolos más utilizados y reconocidos como identificativo de los cristianos.


El pez, (también conocido con el acrónimo I.C.T.U.SἸησοῦς Χριστὸς Θεοῦ Υἱὸς Σωτήρ "Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador"), era el símbolo que usaban los primeros cristianos para reconocerse entre ellos: un cristiano, dibujaba en el suelo medio círculo, y si otro lo completaba, era identificado de inmediato como seguidor de Cristo.

¿Cuál es tu símbolo de Semana Santa?

Relatos del concurso "EN SU PIEL" Javier Ochoa L-H

 Hace unos años,  y en diferentes convocatorias del Concurso: "En Su piel" Javier, mi hijo, presentó los siguientes relatos, que años más tarde, quiero recordar...

#EnSuPiel2.016
#1ªEdición
#PrimeraSemanaSanta

Javier Ochoa López-Huerta.

Jacobo, hermano de Jesús

Oscuridad, desolación, muerte, ausencia…

La pérdida de un hermano es una de las peores cosas que te pueden pasar, y que se te muera tu hermano mayor, -que siempre ha sido tu ejemplo-, es ¡más difícil todavía! Te mata saber que en cualquier momento puede pasar, y saber que no puedes hacer nada, que no está en tus manos; pero sobre todo, ¡unas dudas enormes! A lo mejor, la profecía puede ser incierta, a lo mejor lo que Jesús dijo varias veces:
-"Tengo que morir, pero voy a volver..."-
…a lo mejor no se cumplía…
En ese momento te asustas y piensas que es mentira todo, te deprimes y solo quieres estar callado y llorar. Solo le das vueltas y vueltas respecto a si será cierto o solo era una mentira, pero aun así no pierdo la esperanza de que Dios es bondadoso y que hemos de fiarnos de lo que Él promete, y eso me tranquiliza.
No tenemos que perder la fe en ningún momento, porque cuando Dios promete algo lo cumple.
Unos años más tarde, Jacobo escribió:


-“ Hermanos míos, tened por sumo gozo 
                                           cuando os halléis en diversas pruebas…”



*********

 

#EnSuPiel2018
#3ªEdición
#PrimeraSemanaSanta

Javier Ochoa López-Huerta.

Judas Iscariote.

Todos conocemos a Judas, es, -aunque no lo creamos-, la viva imagen de nosotros mismos. Todos somos pecadores, y hacemos cosas que sabemos que están mal.

A Judas, le vemos como un monstruo por hacer lo que hizo, pero primero, y antes de juzgar a los demás, analízate a ti mismo porque puede que no seas distinto a él... y diréis, -bueno, pero lo que hizo no tiene perdón!-, pero te digo:

¡PONTE EN SU PIEL!

Imaginaos que el Mesías viviera en nuestro tiempo; muchos siervos del diablo intentarían por todos los medios matarle, y tarde o temprano, lo acabarían asesinando...
Judas solo acortó lo que iba a ser inevitable, ya que Jesús, vino a morir, pero nosotros pensamos que hizo lo que hizo por unas pocas monedas, pero sinceramente, no creo que lo hiciera por la avaricia, del dinero, lo hizo por miedo, y Dios permitió que estuviera ahí para llevar a cabo esa tarea.

La presión, la culpa, los nervios y la tristeza hicieron que Judas, se colgara de un árbol, pero queramos o no; así somos los seres humanos y probablemente, la mayoría de nosotros también lo hubiéramos hecho, por eso, hay que pensar las cosas dos o más veces antes de hacerlas.

Lo que hizo Judas, ¡no tiene excusa!, pero Dios le quiere, ¡lo tengo claro! Da igual si somos blancos, de color, mestizos, altos, bajos, gordos, flacos... nuestro Señor nos ama y nos cuida hagamos lo que hagamos, por muy grave que sea. El arrepentimiento es clave para limpiarse de todo pecado y Dios está dispuesto a perdonar; él, es misericordioso y grande por eso sé que si Judas se arrepintió, está en el cielo junto a los demás apóstoles.

¡ARREPENTÍOS y pensar las cosas antes de hacerlas!: Dios te quiere.

“Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, 
nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.”
1 Juan 1:9

Semana Santa: año 33... III Parte

                                                    ¡Mañana empieza la Semana Santa 2.019! 

El jueves Santo, recordaremos la Última Cena de Jesús con sus Apóstoles, el viernes, Su muerte en la cruz, el sábado, fue un día triste y oscuro, para los que vivieron esa "primera Semana Santa", y el domingo: ¡día GRANDE para los cristianos!, ¡recordaremos la RESURRECCIÓN de Jesús y lo celebraremos por todo lo alto! 

Mañana, publicaré los relatos recibidos de "Mirando a través de sus ojos", y podéis empezar a votar hasta el domingo a las 15:00h. El texto que más votos consiga, ¡será el ganador/a! 

Si todavía no lo has enviado, ¡tienes tiempo hasta esta noche a las 24:00h. ¡anímate! Puedes consultar las bases AQUÍ


Semana Santa: año 33... II Parte

Seguimos recordando esa "primera Semana Santa",  que aconteció durante la fiesta del "Pesaj" -fiesta muy importante para los judíos-, en la que recordaban la liberación de la esclavitud del Pueblo ESCOGIDO por Dios, -Israel-, del dominio egipcio.

¡Nada es casualidad en los planes de Dios!, -después de dos mil años-, con toda la Biblia escrita y la perspectiva del tiempo, nos damos cuenta que el Señor preparó cada detalle para que coincidiera el sacrificio de Jesús en la cruz, -que libertaría a toda la humanidad de la esclavitud del pecado- con la fiesta de la Pascua del Pueblo escogido de Dios, en la que también, rememoraban su libertad...

La entrada "triunfal" de Jesús a lomos de un burrito por la puerta sur de la ciudad de Jerusalén, que recordábamos el domingo pasado; -Domingo de Ramos-, ya fue profetizada por Zacarías 9:9


"¡Alégrate, bella ciudad de Jerusalén!

¡Ya tu rey viene hacia ti,

montado sobre un burrito!

Es humilde pero justo,
y viene a darte la victoria."


El Pueblo Judío llevaba ¡cientos de años esperando a Su libertador! Conocían bien las Escrituras que incluían todas las profecías que podemos leer en el del Antiguo Testamento en las que se hablaba de un Mesías  -"el Ungido"-  (Isaías, Malaquías, Oseas, Salmos, Zacarías) y que pensaban, les libraría de la esclavitud a la que fueron sometidos por diferentes pueblos, pero cuando los judíos vieron que Jesús, -el hijo de Dios-, moría en la cruz, (a la altura de los peores "maleantes" de esos tiempos), ¡todas sus esperanzas de liberación "políticas", se vinieron abajo...! ni siquiera Sus más directos seguidores, Sus apóstoles, estuvieron a su lado, cuando le apresaron en Getsemaní para matarle:


"...En ese momento, todos los discípulos abandonaron a Jesús y huyeron. "
Marcos, 14:50



Actualmente, los seguidores de Cristo, ¡no podemos creer que fueran capaces de abandonar a Jesús en esos difíciles momentos, previos a Su muerte en la cruz, dejándole solo... ¡Con todo lo que habían vivido a su lado durante tres años!: le vieron hacer milagros, y escucharon Sus enseñanzas y Sus advertencias de lo que le iba a pasar... pero: ¿creéis en serio que nosotros no hubiésemos hecho exactamente lo mismo...? Me atrevo a decir, que a pesar de saber el final "de la historia", de contar con el  Espíritu Santo, y saber que después de más de dos mil años, Jesús ha marcado una antes y un después en la historia de la humanidad; en la actualidad, y MUCHAS VECES, nosotros SUS SEGUIDORES, seguimos negándole, seguimos ignorando  Sus enseñanzas, y miramos a otra parte cuando deberíamos -dar la cara- por nuestro Salvador, pero... nos vemos movidos por el miedo a no ser aceptados, a que se nos tache de -antiguos-, aburridos, o raritos...

Mañana, seguiremos reflexionando sobre esa "primera Semana Santa" y como vamos a vivirla en nuestro 2.019...

Tres días...


Solo quedan tres días...
Envía tu relato para el CONCURSO: "Mirando a través de sus ojos"
Pincha AQUÍ para ver las bases.





Semana Santa: año 33... I Parte

¡Ya estamos arrancando la Semana Santa! y para los que somos -creyentes en Cristo-, es una semana especial, en la que no solo pensamos en "vacaciones"(pero, ¡las agradecemos!), y aunque no se llenen las calles de luces de colores, como en Navidad, (-rememorando el nacimiento de Jesús-, y por lo tanto LA VIDA), celebramos ¡lo más importante para nosotros! LA MUERTE de Cristo a nuestro favor, y aunque parezca "escandaloso para algunos", que celebremos "una muerte", es que nosotros sabemos -el PROPÓSITO y el "final de la historia-"... y es que tras la muerte de Jesús, esperaba Su RESURRECCIÓN y todo lo que eso conlleva para los cristianos.

Celebramos la muerte de Jesús, porque es el medio que Dios determinó para restablecer la relación con Su pueblo, -que tras multitud de intentos por parte del Señor-, ¡no había manera de conseguir que la relación del Creador con Sus hijos fuera fluida y que el pecado que causó esta separación, ya no fuera una "interferencia" para la buena relación entre Dios y nosotros.

Pero: ¿por qué una muerte tan cruel?, ¿por que un sufrimiento físico tan terrible para volver a relacionarnos con nuestro Padre Celestial? la respuesta es que ¡Dios, no se contradice! y Él mismo instituyó el sistema de "sacrificios" en el Antiguo Testamento (con todos los rituales que se llevaban a cabo), para el perdón de pecados, y por ello, Jesús, -el Cordero de Dios- como también se le denomina, tuvo que sacrificarse, y es Su sangre, la que nos limpia del pecado, -si aceptamos ese "regalo"-.

He pensado muchas veces cómo se sentirían los discípulos de Jesús tras Su muerte; ¡su Maestro!, al que tanto esperaron, y que confiaban, sería el que les liberase del dominio romano, y al final... muere, en la cruz, como los delincuentes de la época: humillado y "vencido"...  ¿Cómo se sentirían los que le seguían durante ese "sábado oscuro", tras el viernes en el que Cristo murió, y previo al domingo en el que resucitó?

La profecía de Isaías, -sin duda-, se les "debió olvidar..."

"Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca."
Isaías 53:7

También, -"se les olvidaron"- las palabras del Maestro cuando les anunció en cuatro ocasiones diferentes según podemos leer en los evangelios que tenía que morir... 


"Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día."

Lo que sucedió ese primer viernes "santo", era la "crónica de una muerte anunciada..." pero no quisieron creerlo... ¡tuvieron que presenciarlo con sus propios ojos! y ya no pudieron negar que el propósito de la venida de Jesús ¡era Su sacrificio!

Mañana, seguiremos evocando y situándonos en estos días claves para la humanidad...

Bases del concurso "Mirando a través de sus ojos"

Todos los participantes en el concurso: "Mirando a través de sus ojos" deberán escribir un relato desde la mirada de algún personaje que viviera en primera persona los últimos acontecimientos en la vida de Jesús; (podría ser un participante de la Última Cena, el Calvario, crucifixión y muerte de Cristo, e incluso, un testigo de su Resurrección.) Sería muy interesante que expresarais en el texto, sus sentimientos, reflexiones, miedos, dudas...

El personaje puede ser bíblico o inventado.

La extensión no debe sobrepasar las 600 palabras.

Los relatos podéis enviarlos  antes del miércoles, 17 de abril de 2.019, a las 24:00h al correo electrónico
devocionalesmirandoalcielo@gmail.com 

Se irán publicando por orden de llegada en el blog de Mirando al cielo y en su página de Facebook

Por favor, dejad vuestro voto en comentarios del relato, (podéis votar tantas veces como queráis, aunque solo un voto solo por relato)

El domingo 21 de abril de 2019, a las 15:00h, será el recuento de votos.

El ganador/a, recibirá un obsequio sorpresa...


Concurso "Mirando a través de sus ojos..."

La semana próxima, empieza la Semana Santa 2.019, y quiero invitaros a todos los que leéis "Mirando al cielo", a que participéis en una iniciativa-concurso muy interesante...

¿Qué os parece si escribís un relato -mirando a través de los ojos- de algunos de los que vivieron en primera persona, la última cena, el arresto, calvario, muerte o resurrección de Jesús?

¿Os animáis a participar?


Comencé esta iniciativa hace unos años con el título "En su piel", y cómo ejemplo, os dejo uno de los relatos con los que participé en la Semana Santa de 2.016


María, la madre de Jesús.

Silencio...




Silencio. ¡No podía encajar palabra...!

Ver torturar y morir a tu niño… -¡qué te lo maten como a un delincuente!-

... eso es lo peor por lo que puede pasarle a una madre.

Una y mil veces en esa aciaga tarde, le rogó a Dios ¡que fuera ella la que estuviera en Su lugar! pero:
- su niño, ¡no! ¡su niño, no!-

Sus otros hijos, su hermana, Juan y Maria Magdalena, no dejaban de abrazarla pero no entendían su silencio y la ausencia de lágrimas… 



-¿No llora Su madre? 
¿Por qué no llora? 
¿Por qué no se desmaya? 
¿por qué no habla y se desahoga? 

Pero María, a diferencia del resto de los que le seguían, sabía que no había acabado esto… que -"su niño"-, había profetizado que moriría, pero que… ¡iba a volver! Y ella, lo creía. 

Su conexión madre e hijo, -a pesar de la divinidad que les separaba-, seguía latente. Jesús, ¡nunca la defraudó! era muy diferente al resto de sus hijos; un niño muy independiente y –a otra cosa- que el resto, pero… esas miradas sin decir nada, marcaban la diferencia con el resto y a ella le transmitían paz, esperanza y… eternidad.

María consiguió escabullirse y fue a dar un paseo. ¡Qué noche tan oscura! a pesar de que la luna luciera enorme en el cielo y miles de estrellas iluminaran su camino. 

La relación con Jesús, siempre había causado envidia al resto de sus hijos. Naturalmente, ella los quería a todos pero reconocía que Él, era especial… -no solo por su manera de ser concebido-, es que, Jesús, no tenía que utilizar palabras para entenderse con ella; era como si el "cordón umbilical" nunca se hubiera cortado y estuviera conectado directamente a su mente y a su corazón; Él la alimentaba con su presencia... 



...“su espíritu se regocijaba en Dios, Su Salvador…”

Era el momento de sacar todo eso que guardaba en su corazón. 

Recordó el encuentro, con el ángel siendo apenas una adolescente. Le anunció que Jesús vendría y sería el Mesías y ella ¡le creyó! Cada día confirmaba esa verdad, sus ojos veían crecer a Jesús tanto físicamente como en Su relación con Dios Padre: una relación de fidelidad, obediencia que inexorablemente le iba a llevar a los acontecimientos de esa tarde de sufrimiento, todo para cumplir con lo que estaba escrito: 

… “él fue herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”
Recordó cuándo se perdió en el templo de pequeño, cuándo convirtió el agua en vino en las bodas de Caná… 

Su niño había crecido y ¡bien sabe Dios! que ella se debatía cada día en su deseo genuino de agradar a Dios y que se cumplieran Sus planes y a la vez, en su corazón ardía el deseo de que Jesús fuera un hombre –normal,- el heredero como primogénito de la carpintería, y que llegara a formar una familia como el resto de sus hijos.

Sus emociones y pensamientos eran una vaivén; subían y caían en picado por momentos; su esperanza, su desesperación… 

Pero no, ¡no! ¡no iba a llorar,! aunque ¡SU HUMANIDAD SE RETORCIERA DE DOLOR,! porque su fe era firme; ¡no tenía ninguna duda!: 



¡Jesús volvería! ¡volvería! ¡La profecía se cumpliría! 
“…un hijo nos ha sido dado y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”
María, se recompuso, volvió dónde estaban los discípulos de su hijo y les preparó algo para cenar…



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Podéis enviar vuestros relatos hasta 
el Miércoles 17 de abril de 2.019 a:


devocionalesmirandoalcielo@gmail.com
Votaremos el domingo 21 de abril entre todos los relatos recibidos y el ganador/a obtendrá...