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Segundo Juicio de Jesús: ante Pilato

Pilato, era el gobernador romano, y estaba en Jerusalén, justo en esos días de Pascua en la que Jesús fue arrestado, y juzgado por el Sanedrín en el que fue condenado a muerte, pero cómo ya vimos el viernes pasado, el Consejo de los cargos religiosos judíos más importantes, no tenía potestad para condenar a Pilato, juicioJesús a la cruz, ya que era el cargo político romano, el encargado de llevar a cabo esa orden. (Curiosamente, si el Sanedrín hubiera tenido autoridad para matar a Jesús, hubiera sido lapidado y no crucificado...)

Blasfemia, seducción al pueblo, hablar del templo... eran las acusaciones que vertían sobre Jesús, para Su muerte, pero el cargo político romano no entendería esto, razón suficiente para ajusticiarle, por lo que le acusaron de "rebelde" y "agitador político mesíanico", buscando la sedición, al declararse "Rey de los judíos" (la mayor de las traiciones al poder político romano, y que si implicaría la muerte...)

Pilato no encontraba culpa en Jesús, y se sintió utilizado por los sacerdotes, viéndose en su actitud, el querer soltar a Jesús, utilizando intentos de librar a Jesús de la cruz, como querer soltar a un preso en Pascua, dando a elegir entre Jesús y Barrabás.

"¿A quién queréis que suelte: a Barrabás o a Jesús, llamado el Cristo?». Porque él sabía que lo habían entregado por envidia..."

"Viendo Pilato que no conseguía nada, sino que más bien se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo:      «Soy inocente de la sangre de este Justo. ¡Allá vosotros!».
 Todo el pueblo contestó: «¡Caiga Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!».  Entonces les soltó a Barrabás, y después de hacer azotar a Jesús, lo entregó para que fuera crucificado.

Mateo 27:17-18 y 24-26
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* SEGUNDO DÍA DE ADVIENTO.
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Primer juicio de Jesús: ante el Sanedrín.

El evangelio de Juan es el más explícito en contarnos cómo fueron los hechos, tras el arresto de Jesús.

Juan 18:12-27  Primero, lo llevaron ante Anás, anterior Sumo sacerdote y suegro del que era el Sumo Sacerdote en ese momento: Caifás. Este primer juicio, frente a Anás, ya anciano y con suma experiencia dirigiendo el Consejo, les da el tiempo necesario para convocar  al Sumo Sacerdote "oficial", Caifás  y al Sanedrín, (Consejo Supremo y máxima autoridad religiosa).

Era el gobierno Romano el que tenía el derecho a condenar a muerte a los reos; el Consejo Supremo Religioso, solo podía juzgar, pero no podía ordenar la muerte de Jesús, y es por eso, que acuden a Pilato, (gobernador romano en ese momento), para que sea él, quien ordene la cruxcifixión de Jesús.

Un dato importante que tenemos en Marcos 14:55-57, es que los testigos que se presentaron en el juicio ante el Sumo sacerdote y el Consejo Supremo, (Sanedrín), NO COINCIDÍAN sus testimonios en las acusaciones contra Jesús, y para el derecho judío, era FUNDAMENTAL, que al menos dos testigos, testificaran lo mismo, contra alguien (pero parece ser que Jesús fue la "excepción", y aunque no hubiera dos o más testigos coincidiendo en sus acusaciones, consideraron a Jesús CULPABLE...)

"Los principales sacerdotes y todo el Concilio buscaban testimonio contra Jesús para entregarlo a la muerte, pero no lo hallaban, porque muchos daban falso testimonio contra él, pero sus testimonios no concordaban. Entonces, levantándose unos, dieron falso testimonio contra él..."


Jesús, ante el Consejo Supremo, manifiesta por primera vez, y con total claridad, que ¡ÉL ES EL MESÍAS!

"El Sumo sacerdote le volvió a preguntar:

—¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?

Jesús le dijo:

—Yo soy. Y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder de Dios y viniendo en las nubes del cielo."

Marcos 14:61-62

El lunes continuaremos acompañando a Jesús en lo que será Su Calvario...

Apresamiento de Jesús

 "Luego, hablando él aún, vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos."

Marcos 14:43

Los cuatro evangelios, también hablan del apresamiento de Jesús, (y cada uno, aporta sus matices).

Lucas habla de una "turba de gente" que junto a Judas, van a detenerle; Juan define un poco más acerca del grupo:

"Judas, pues, tomando una compañía de soldados, y alguaciles de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue allí con linternas y antorchas, y con armas."

Juan 18:3

Los altos cargos religiosos y también los romanos con una compañía de soldados (aproximadamente, la compañía la formaban 100), estaban de acuerdo en que era el momento de detener a Jesús y crucificarle.


No es el único momento en los evangelios en el que quieren detener a Jesús, pero
-no había llegado SU MOMENTO-, y en las anteriores ocasiones, Jesús se "zafa" de su detención: 

“Entonces intentaban prenderlo; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora. Y algunos de ellos querían prenderlo, pero ninguno le echó mano.”

Juan 7:30 

“Intentaron otra vez prenderlo, pero él se escapó de sus manos”.

 Juan 10:39 

El beso de Judas...

Los apóstoles duermen, mientras Jesús angustiado ora, y suda sangre, sabiendo que Su muerte se acerca... Pero, otro dolor le espera antes de Su tortura, y es la TRAICIÓN de uno de Sus discípulos.

La entrega a Jesús por parte de Judas, con algo tan "cálido como un beso", aparece en los cuatro evangelios.

Mateo. 26.47-56; Lucas. 22.47-53; Juan. 18.2-11 y Marcos 14:43-50

"Luego, hablando él aún, vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos. Y cuando vino, se acercó luego a él, y le dijo: Maestro, Maestro. Y le besó."

La escena del beso de Judas, reproducida en obras de arte y tratada por la literatura y el cine, nos hace de nuevo reflexionar... 

-¿Somos todos un poco Judas...?

Jesús es arrestado, porque Judas, uno de Sus discípulos cercanos, propicia este arresto. ¿Por qué Jesús, eligió a Judas?, ¿se equivocó en Su elección?. Te animo a reflexionar sobre esto, y te dejo dos profecías del Antiguo Testamento...

“Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar” 

Salmos 41:9

 “Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata. Y me dijo el Señor: Échalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata y las eché en la casa del Señor al tesoro”

 Zacarías 11:12-13