Mostrando entradas con la etiqueta salvación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salvación. Mostrar todas las entradas

El GOZO de la salvación...


Hay momentos que nuestros ánimos, e incluso nuestra fe, entra en "reserva" y necesitamos repostar...

Antes de la pandemia que estamos viviendo, la rutina, las prisas, nuestras responsabilidades y quehaceres, contribuían a que perdiéramos la alegría que nos proporciona la salvación que Dios nos ha dado, y dábamos por hecho que los cuidados y provisiones de Dios eran algo "normal"...  Ahora que hemos perdido esa "normalidad" y que no tenemos tanta prisa, ¡podemos volver a caer en el mismo error!, y que nos ciegue el desasosiego, el cansancio y cualquier otra circunstancia, que nos robe el GOZO DE LA SALVACIÓN.

¡No podemos permitirlo! 

cada día, debemos vivirlo como UN REGALO, y tenemos que desear y ser muy conscientes , 
-además de afortunados-,  por estar bajo la mirada atenta de nuestro Señor.

¡No dejemos que nada nos quite el gozo de la salvación, no bajemos la guardia! y alimentémonos cada día con la Palabra de Dios, que nos recuerda, lo privilegiados que somos por ser Sus hijos:

¡somos hijos de un REY! 

así que: ¡vivamos como tales!Ten un buen día.

Semana Santa 2020. Viernes




Jesús, sabía lo que tenía que padecer... pero aún así, obedeció a Dios Padre, 
¡a pesar de que Su cuerpo humano, iba a sufrir...! 

Cristo, era el Hijo de Dios y sabía que le esperaba una muerte muy dura. Su naturaleza divina y la relación de Padre - Hijo tan especial, fue lo que le permitió seguir adelante, y cumplir la misión que le había traído a la tierra: 

ser el Salvador de los hombres, el Mesías.

Algo muy interesante de esa frase que resuena en nuestra cabeza son esas palabras de DESESPERACIÓN:

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
Mateo 27:43

Curiosamente, es la primera y ÚNICA vez que Jesús se refiere a Su Padre como 

Dios; ¡Dios mío! 

y no cómo Padre, -que era su manera habitual de dirigirse a ÉL-y es que en ese momento tan cercano a Su último suspiro, Jesús representaba:

¡EL PECADO DE TODA LA HUMANIDAD, MURIENDO EN LA CRUZ!

La muerte en la cruz de Jesús nos muestra el inmenso amor de Dios que se hizo hombre en Jesús. 

¡Dios: sacrificó a Su Hijo por amor! por ti y por mi.

¿Hay algo más grande y generoso?


#SemanaSanta2020✝️

Semana Santa 2020. Lunes

Ayer comenzó la #SemanaSanta2020✝️ con el Domingo de Ramos y nuestra mente y nuestro corazón están ya en el recuerdo de todos los acontecimientos por los que Jesús pasó: la Última  Cena con Sus discípulos, Sus últimas horas en oración y sufrimiento en el Monte de los Olivos, Su entrega y apresamiento, el camino al Calvario, Su muerte en la cruz✝️ y ... 
¡SU RESURRECCIÓN!


-¿Por qué tuvo que morir? 
-¿Por qué ese sacrificio tan duro? 
Era el plan de Dios... y cargó en Él mismo los pecados de todos nosotros y: 
"sacrifico el Cordero más preciado" para SALVARNOS 
y que de esta manera, podamos relacionarnos con Él aquí en la tierra, y disfrutar de toda la eternidad en el cielo.

En la actualidad, puede parecernos extraño que para limpiar los pecados de la humanidad, Dios recurriera a un sacrificio tan sangriento y doloroso eligiendo como "Cordero expiatorio" a Su propio Hijo... pero en la cultura y costumbres del Pueblo Judío, el sacrificio, era una práctica habitual para el perdón de pecados, (puedes consultar pinchando AQUÍ, los sacrificios en el Antiguo Testamento)

Dios quiso, acabar de una vez por todas con la práctica de los sacrificios:

"Cristo no entró al santuario para ofrecer a Dios la sangre de animales, sino para ofrecer Su propia sangre. Entró una sola vez y para siempre; de ese modo, 
de una vez por todas nos libró del pecado."
Hebreos 9:12


Entonces:
-¿Cual es nuestra parte en todo esto?


-¡Creer en Cristo! 
-¡Arrepentirnos de nuestros pecados
-¡Aceptar ese sacrificio tan generoso! y 
¡ENTRÉGARNOS a ÉL!

¡Aleluya!

#SemanaSanta2020✝️

Salvación o... condenación


Inquietante...

La posibilidad de -estar condenado,- asusta.

A lo largo del camino, encontramos personas que ante la posibilidad de creer en Jesús, -como el Mesías y Salvador del mundo-, optan por: 

aceptar esa realidad o... negarse a creer.

También en algunas ocasiones, y sobre todo en momentos difíciles de sus vidas, algunos -quieren creer, pero no tienen fe... - 


La Palabra de Dios, nos dice que: 

"... la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios." 
Romanos 10:17

Leyendo la Palabra de Dios, escuchándola en nuestras iglesias y en boca de los que han creído, es la manera de conocer a Dios, y creer en Su obra de Salvación para Sus hijos, pero... ¡está en ti, tomar esta decisión.


 ¡Tenemos libertad, podemos elegir: leer, escuchar, reflexionar y creer o... no. 

Te animo a que elijas bien, a que elijas LO MEJOR, a que elijas a Cristo.

Que tengas un buen día.




PD. Si quieres leer y aprender más sobre este versículo, te recomiendo un sermón de Charles Spurgeon, un pastor conocido por "El príncipe de los Predicadores" y que vehementemente llevó a cabo el llamamiento de predicar el evangelio de salvación.
http://www.spurgeon.com.mx/sermon964.html


Pecado...


La palabra PECADO en la actualidad, es una palabra "molesta" y encierra un concepto que muchas personas no aceptan.

En el siglo XXI hablar de "pecado" queda como -anticuado- en un mundo tan "LIBRE", dónde todo el mundo puede hacer lo que le apetece y dónde se tiende a minimizar las consecuencias de nuestros actos, pensando que el término "pecado", es cosa del pasado y soy muy consciente de que no gusta escuchar hablar del tema...

Pero que "algo no nos guste" no quiere decir que no exista... El pecado es algo evidente; y para los cristianos, pecado son todos los actos y pensamientos que van en contra de la voluntad de Dios, de Sus leyes y los planes que como Creador tiene para Sus criaturas.

Esto nos puede parecer una pesada carga, y efectivamente, ¡así es! Por nuestros medios, sería IMPOSIBLE vivir sin pecar o erradicar el pecado definitivamente de nuestra vida. Dios lo sabe, y por eso buscó un medio para perdonar nuestros pecados, los que hicimos, los que haremos y los que con seguridad, por nuestra naturaleza humana, podremos cometer... y esa solución es CRISTO.

La muerte de Jesús, es lo que nos libera de ese pecado y aceptando Su muerte a nuestro favor, y arrepintiéndonos de nuestros pecados, podremos liberarnos de ese lastre y sus consecuencias.
Hay un camino, ¡solo, un camino!;
 CRISTO.


Que tengas un buen día.




En las 27 palabras de este versículo tenemos un 
resumen PERFECTO del EVANGELIO.

El versículo empieza con unas palabras muy importantes para los que creemos en Cristo:

-"Palabra fiel y digna de ser recibida por todos..."

¡Eso es LA BIBLIA para nosotros! Palabra fiel en la que creemos y basamos nuestra fe y confianza.

La venida de Cristo a la tierra tenía un objetivo: salvar a los pecadores, es decir, a todos y cada uno de nosotros.

Todos somos pecadores, ¡TODOS! desde el principio de los tiempos y hasta nuestros días y solo reconociendo que lo somos y dándonos cuenta que por nuestros medios NO PODEMOS llegar a salvarnos, debemos apreciar y aceptar la obra de Cristo en la cruz a nuestro favor.

Palabra de Dios y limpieza de nuestros pecados por Cristo en la cruz. ¿Hay algo mejor que hoy podamos comunicar a los que nos rodean?

Que tengas un buen día.



Salvación.


Parece una paradoja, que por la muerte de Cristo, que implicó tanto sufrimiento, pueda salir algo tan bueno como es ¡LA SALVACIÓN de TODA la HUMANIDAD...!
Sacrificar un hijo en favor del perdón de nuestros pecados, es la muestra de amor más grande que un padre puede hacer, y eso fue EXACTAMENTE lo que Dios hizo: 

sacrificó a Su hijo para el perdón de todos los pecados de la humanidad.

¿Por qué elegiría Dios esa forma de redimirnos? ¿No podría haber utilizado "-algo-" más sencillo y menos doloroso para Jesús y para Él mismo? Cuándo el pueblo judío, sacrificaba un cordero, era su sangre la que le libraba de sus pecados ante Dios; Jesucristo fue ese CORDERO DEFINITIVO, que por Su sangre, quedaron limpios todos los pecados de la humanidad. El pueblo judío de la época, estaba acostumbrado a ese tipo de acción, y sin duda, la muerte de Jesús, fue el mejor de los testimonios y tan poderoso, que ese mensaje de salvación después de más de dos mil años, ¡ha llegado a nuestros días!

¡No existe mayor amor ni mayor interés que el que Dios ha mostrado por cada uno de nosotros! Dios mismo, sacrificó a Su hijo y le LEVANTÓ de los muertos para borrar nuestros pecados.

¿Quieres saber más sobre la salvación? ¿Quieres beneficiarte de este privilegio? ¡Acércate a la Palabra de Dios! y allí vas a encontrar respuestas, avanzando en el conocimiento de Dios, Sus promesas y Su voluntad para ti.

¡Qué tengas un buen día!