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Sobre la MISIÓN...

Soy una consumidora "casi insaciable", de las predicaciones on-line en iglesias muy queridas, o de predicadores muy reconocidos, (y que me han enseñado mucho a lo largo de mi vida) y una constante últimamente, es encontrar  de manera recurrente predicaciones dominicales, series, talleres, escuelas dominicales...etc, de la URGENCIA, de llevar a cabo LA MISIÓN de Mateo 28: 19-20 

A lo largo de la historia, cada generación, ES RESPONSABLE de llevar a cabo esta GRAN COMISIÓN, y ahora, nos toca a nosotros...

En todas estas predicaciones, vemos diferentes "maneras", "estrategias", "mapas", "recursos"... para llevar a cabo LA MISIÓN, pero sinceramente, noto con dolor, que pocas veces, LA MISIÓN, está basada en lo que considero EL CIMIENTO para que -funcionen- esas "estrategias" para llevar a cabo LA MISIÓN.


Ese cimiento es EL ESPÍRITU SANTO.


Es IMPOSIBLE con "buenas intenciones humanas y voluntades sinceras" que se lleve a cabo la GRAN COMISIÓN, y en libros o enseñanzas que he consultado, ni siquiera MENCIONAN la persona del Espíritu Santo, como la base y ayuda idónea para cumplir con este propósito de vida. (No me sirve decir que esto es que se da por hecho... creo que es el principio de principios y no podemos omitirlo de ninguna manera).

Por tanto, cualquier estrategia, o recursos que empleemos, -que no se basen PRIMERO en la dirección, ayuda, poder, y el fruto del Espíritu en nosotros-, no "funcionaran" para resultados ETERNOS.

  • Pero, cuando venga el Espíritu Santo sobre vosotros, recibiréis poder y seréis mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

  • Infundiré mi Espíritu en vosotros, y haré que sigáis mis preceptos y obedezcáis mis leyes.

  • Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, os enseñará todas las cosas y os hará recordar todo lo que les he dicho.
  • Y, cuando el Espíritu Santo venga, convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado, a la justicia y al juicio.