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Paz...


El pensamiento de hoy se basa en un versículo lleno de buenos consejos y matices.

Como hijos de Dios, tenemos el privilegio de tener en nosotros la PAZ que viene de Dios, que se diferencia de la -paz-, cómo habitualmente la entendemos, ya que normalmente, entendemos por paz, un estado de armonía y bienestar, en el que la paz sería una consecuencia. Pero la paz que viene de Dios la podemos experimentar en los tiempos difíciles... tiempos en los que la armonía y el bienestar, no están tan claros, ya que podemos estar pasando por una circunstancia complicada, pero nuestra fe, nos permite estar en PAZ y confiados en Dios.

Termina el versículo con una recomendación muy importante: "sed agradecidos". El agradecimiento ante todo lo que recibimos a diario de Dios, que en muchas ocasiones damos
por hecho, (un día más, la salud,  la familia, el trabajo...) debemos ser conscientes, ¡qué es un REGALO! y que sin ese cuidado diario por parte de Dios, ¡todo se vendría abajo! igualmente, ser agradecidos con los que nos rodean, es algo que debe formar parte de nuestro comportamiento.

¡Que tengas un buen día!


Justicia, paz y tranquilidad... ¡DURADERAS!


Vivimos en tiempos en los que la justicia, (humana), la paz y la confianza, brillan por su ausencia... pero; ¿existe otro tipo de justicia, que pueda producir paz en el ser humano? ¿Hay algo que pueda darnos seguridad y reposo duradero?

Desafortunadamente, si buscamos "justicia" impartida por el hombre... ¡vamos a cansarnos de buscar! y sin duda, nos decepcionaremos, por eso los ojos de los que seguimos a Cristo, deben estar mirándole a él. La justicia que viene de Dios es la única que nos puede dar paz, seguridad y reposo AUTÉNTICO al ser humano.

Necesitamos fe para creer y para no -"echarle la culpa a Dios"- de las injusticias que cometemos los hombres y provocan tanto dolor en la actualidad, tantas desigualdades y tanta violencia.

Centrémonos en el texto de hoy, ¡deleitémonos! en la promesa del versículo, y los tres que le siguen:
"La justicia producirá paz,
tranquilidad y confianza para siempre.

Mi pueblo vivirá en un lugar pacífico,
en habitaciones seguras,
en residencias tranquilas,

aunque el bosque sea talado
y humillada la ciudad.

Viviréis felices,
con riego abundante para sus sembrados
y pastos seguros para el burro y el buey."

¿Ves? La Palabra de Dios trae paz, confianza, reposo...

Ten un gran día.