"Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo:
-Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está:
"Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo:
-Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está:
Mateo y Lucas, relatan con detalle, en que consistieron las tres tentaciones que sufrió Jesús en el desierto.
La primera tentación, está narrada en el mismo orden en ambos evangelistas, pero la segunda en Mateo, es la tercera en Lucas, y viceversa.
Podemos identificar estas tres tentaciones con tres verbos que marcan la acción:
1-TENER
2-SER
3-PODER
Hoy, vamos a analizar la primera tentación, las respuesta de Jesús ante las tentaciones por parte del demonio, siempre son textos sacados del libro de DEUTERONOMIO.
Respuesta de Jesús ante la tentación: Deuteronomio 8:3:
"No solo de pan vivirá el hombre".
Esta primera tentación por parte de Satanás, tiene que ver con el TENER, y quiere sembrar la duda a Jesús sobre Su identidad. Intenta manipularle para su provecho, pero Jesús no utiliza Su poder, ni ejerce Sus derechos como hijo de Dios, sino que más bien, asume Sus deberes desde el principio, afirmando que es LA PALABRA de DIOS el alimento necesario.
Mañana seguiremos con la segunda tentación.
Inmediatamente después del bautismo de Jesús en el Jordán por Juan el Bautista, aparecen en los tres evangelios sinópticos, las tentaciones de Jesús en el desierto, que serán el inicio de Su ministerio.
¡Curiosa manera de empezar!.
Jesús decidió, (impulsado por el Espíritu Santo), apartarse al desierto durante un tiempo antes de empezar un recorrido ¡que no iba a ser fácil!, y en el que tenía que tomar decisiones muy importantes, entre ellas, la elección de Sus discípulos. Un tiempo para orar, escuchar al Padre, y empezar a asumir que Su misión en el mundo, era MORIR para salvar a la humanidad y restablecer la relación entre el Creador y Su creación, que se produjo tras el pecado.
¡Mucho que pensar, mucho que planear, y mucho que asumir...!
Curiosamente, el evangelio según Juan, no trata las tentaciones de Jesús en el desierto y Marcos: vuelve a ser "austero", en palabras sobre este hecho, ya que no enumera las tres tentaciones como hacen Mateo y Lucas, limitándose a decir:
"Y luego el Espíritu le impulsó al desierto. Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían "
Marcos 1:12-13
Mañana, veremos que dice Mateo sobre estas tres tentaciones, que si reflexionamos, ¡no acabaron ahí!, sino que persiguieron a Jesús hasta el último día antes de morir...