Hace unos años, y en diferentes convocatorias del Concurso: "En Su piel" Javier, mi hijo, presentó los siguientes relatos, que años más tarde, quiero recordar...
#EnSuPiel2.016
#1ªEdición
#PrimeraSemanaSanta
#PrimeraSemanaSanta
Javier Ochoa López-Huerta.
Jacobo, hermano de Jesús
Oscuridad, desolación, muerte, ausencia…
La pérdida de un hermano es una de las peores cosas que te pueden pasar, y que se te muera tu hermano mayor, -que siempre ha sido tu ejemplo-, es ¡más difícil todavía! Te mata saber que en cualquier momento puede pasar, y saber que no puedes hacer nada, que no está en tus manos; pero sobre todo, ¡unas dudas enormes! A lo mejor, la profecía puede ser incierta, a lo mejor lo que Jesús dijo varias veces:
-"Tengo que morir, pero voy a volver..."-
…a lo mejor no se cumplía…
En ese momento te asustas y piensas que es mentira todo, te deprimes y solo quieres estar callado y llorar. Solo le das vueltas y vueltas respecto a si será cierto o solo era una mentira, pero aun así no pierdo la esperanza de que Dios es bondadoso y que hemos de fiarnos de lo que Él promete, y eso me tranquiliza.
No tenemos que perder la fe en ningún momento, porque cuando Dios promete algo lo cumple.
Unos años más tarde, Jacobo escribió:
-“ Hermanos míos, tened por sumo gozo
cuando os halléis en diversas pruebas…”
*********
#EnSuPiel2018
#3ªEdición
#PrimeraSemanaSanta
#PrimeraSemanaSanta
Javier Ochoa López-Huerta.
Judas Iscariote.
Todos conocemos a Judas, es, -aunque no lo creamos-, la viva imagen de nosotros mismos. Todos somos pecadores, y hacemos cosas que sabemos que están mal.
A Judas, le vemos como un monstruo por hacer lo que hizo, pero primero, y antes de juzgar a los demás, analízate a ti mismo porque puede que no seas distinto a él... y diréis, -bueno, pero lo que hizo no tiene perdón!-, pero te digo:
¡PONTE EN SU PIEL!
Imaginaos que el Mesías viviera en nuestro tiempo; muchos siervos del diablo intentarían por todos los medios matarle, y tarde o temprano, lo acabarían asesinando...
Judas solo acortó lo que iba a ser inevitable, ya que Jesús, vino a morir, pero nosotros pensamos que hizo lo que hizo por unas pocas monedas, pero sinceramente, no creo que lo hiciera por la avaricia, del dinero, lo hizo por miedo, y Dios permitió que estuviera ahí para llevar a cabo esa tarea.
La presión, la culpa, los nervios y la tristeza hicieron que Judas, se colgara de un árbol, pero queramos o no; así somos los seres humanos y probablemente, la mayoría de nosotros también lo hubiéramos hecho, por eso, hay que pensar las cosas dos o más veces antes de hacerlas.
Lo que hizo Judas, ¡no tiene excusa!, pero Dios le quiere, ¡lo tengo claro! Da igual si somos blancos, de color, mestizos, altos, bajos, gordos, flacos... nuestro Señor nos ama y nos cuida hagamos lo que hagamos, por muy grave que sea. El arrepentimiento es clave para limpiarse de todo pecado y Dios está dispuesto a perdonar; él, es misericordioso y grande por eso sé que si Judas se arrepintió, está en el cielo junto a los demás apóstoles.
¡ARREPENTÍOS y pensar las cosas antes de hacerlas!: Dios te quiere.
“Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo,
nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.”
1 Juan 1:9


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muy pronto, se publicará tu comentario.
¡Muchas gracias por tu aportación!