La Carta de Santiago está llenita de "imperativos", es por eso, que a veces se la ha tachado de ser una carta "legalista y firme", pero si tuviera que dar un titular de esta Epístola, además del magnífico título del post: "El amor con guantes de trabajo" (cómo diría Alex Sampedro), yo diría:
"El movimiento, se demuestra andando...",
y es que, no solo hay que ser un buen seguidor de Cristo, también hay que parecerlo... y no por "postureo", sino por COHERENCIA con lo que hemos creído y sobre todo por amor, al que nos amó primero.
La estructura de esta carta es, "complicada", ya que, no está tan clara como en las cartas de Pablo, dónde hay dos partes muy definidas, en esta Epístola, los temas se van sucediendo, enlazándose unos a otros sin aparente conexión, y con exhortaciones continuas a hacer lo que nos diferencia de los que aún no conocen a Jesús, y también ponerle freno a ciertas conductas que no agradan a Dios, o no son de buen testimonio para los que nos miran.
Lo que si se puede decir de esta carta es que tiene NUMEROSAS similitudes con el Sermón del Monte y con los primeros capítulos de Proverbios ya que el actuar con sabiduría es un tema central en esta carta, además de utilizar un lenguaje "muy judío en sus expresiones", utilizando en esta "Carta literaria", abundantes metáforas, (1:10-11; 3:1-12; 4:14-16) comparaciones (1:23-25; 5:11; 5:16-19), e hipérboles. (5:1-3).
El lunes, seguimos con Santiago. ¡Ten un buen fin de semana!

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muy pronto, se publicará tu comentario.
¡Muchas gracias por tu aportación!