Otra de
las actividades “casi frenéticas” de estos días Navideños son, las fiestas que celebramos comiendo con compañeros de trabajo, familia, amigos…
Compartir mesa es una acto de celebración que encontramos en numerosas ocasiones a lo largo de la Palabra de Dios y con motivos muy diferentes:
-En el Antiguo Testamento vemos la celebración de la Pascua y la Fiesta de Panes Sin Levadura que se hacia al comienzo de la cosecha de primavera. La Fiesta de las Semanas o Pentecostés, se celebraba al final de la cosecha de granos. Y las últimas cuatro fiestas se celebraban en la temporada de la cosecha otoñal, conocidas como: la Fiesta de Trompetas, el Día de Expiación, la Fiesta de Tabernáculos y el Octavo Día.
-En el Nuevo Testamento vemos al mismo Jesús participando de fiestas como: banquetes de boda, compartiendo alimentos con una gran multitud que le seguía en el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, y sin olvidarnos de la Última Cena, en la que celebraron la Pascua Jesús y Sus discípulos antes de Su muerte y resurrección.
Compartir mesa es una acto de celebración que encontramos en numerosas ocasiones a lo largo de la Palabra de Dios y con motivos muy diferentes:
-En el Antiguo Testamento vemos la celebración de la Pascua y la Fiesta de Panes Sin Levadura que se hacia al comienzo de la cosecha de primavera. La Fiesta de las Semanas o Pentecostés, se celebraba al final de la cosecha de granos. Y las últimas cuatro fiestas se celebraban en la temporada de la cosecha otoñal, conocidas como: la Fiesta de Trompetas, el Día de Expiación, la Fiesta de Tabernáculos y el Octavo Día.
-En el Nuevo Testamento vemos al mismo Jesús participando de fiestas como: banquetes de boda, compartiendo alimentos con una gran multitud que le seguía en el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, y sin olvidarnos de la Última Cena, en la que celebraron la Pascua Jesús y Sus discípulos antes de Su muerte y resurrección.
También el Apocalipsis nos habla de “la celebración de las Bodas del Cordero”, refiriéndose a Cristo, y la fiesta en la que Sus seguidores compartiremos con Él tras Su Segunda Venida.
Una vez más, nos toca pararnos y reflexionar ante estos actos que con la “excusa” de la fiesta de la Navidad, ya que en ocasiones, nos hacen perder la perspectiva de su verdadero significado y nos atrapan en la tradición y las costumbres sociales…
¡Disfrutemos de estos momentos! pero sin olvidarnos de verdadero motivo que nos reúne entorno a la mesa; amplificando el privilegio que significa para los que creemos en Cristo, reunirnos y compartir los alimentos,
¡celebrando el nacimiento del Mesías!
Ten un buen día.

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